La canción de las 14:11. Aquellos movidos lo hacían bailando, pero yo me paso el día buscando. Y no solo música, que también, sino rumbos, motivaciones, amores, desafíos y, sobre todo, la manera de parar el reloj. Como os podéis suponer, agotadito me quedo. Resulta que hace muchos años, varias décadas incluso, un grupo balear maravilló en las islas. Escuchando el monumental regreso de La búsqueda, no me extraña en absoluto. El talento de Francisco Albéniz es desbordante. Seguro que lleva años buscándolo.
