Alien Tango

La canción de las 13:02. Hay un murciano, Murcia otra vez, en Londres, que hace lo que le da la gana. Musicalmente hablo, claro, que del resto ni idea tengo. Se llama Alberto García Roca, se hace llamar Aitite y en la escena musical se le conoce como Alien Tango. No sé si tendrá un cuarto nombre para pedir un crédito. En este recientísimo Getting Better, reinterpreta a The Beatles, pero también noto a Queen, a Bowie y hasta a Calexico y a Beirut. Y el tipo sale muy bien parado del envite.

LUW

La canción de las 12:03. Una semana después, por mi ventana veo básicamente nieve e hielo. Soy un privilegiado, al menos tengo ventana. Si menos más menos es más, al más, aquí dentro puedo escuchar música y eso me salva. Acabo de tropezar, no con una placa de hielo, sino con una cancionaca fantástica. De nada conozco a Lluis Costa, mas me informo de que es un artista, catalán por supuesto, con amplísima trayectoria. Su proyecto en solitario se llama LUW y este clasiquísimo Mil planetes me ha encantado. La letra la entiendo regular, pero la música, perfectamente.

Tigre y Diamante

La canción de las 18:40. Hablaba una noche A. N. (antes de la nevada) con un buen amigo conocedor de los intríngulis más intringulados de la música nacional y me contaba maravillas del gran Nacho Vegas. Además de su indiscutible talento (aún paladeo esa penúltima joya llamada Lyrica), debe ser buena gente. También porque colabora con muchos artistas, por lo general, menos conocidos que él. Y eso es solo humildad; nada más. Su última colaboración ha sido con los también gijoneses Tigre y Diamante, un dúo excéntrico pero con clase que aquí homenajea al mítico Chava Jiménez. Todo bien.

Ters

La canción de las 18:45. Muy de cuando en vez noto que necesito algo de rap. Los nuevos juglares medievales juntan ahora palabras sobre bases rítmicas. O también sobre guitarra, acordeón, cuerdas y percusión. Así lo hace el joven madrileño Gonzalo Tamames, que canta bajo el nombre de Ters. Leo que este adictivo Gira que gira lo grabó en 2016, pero después de decidir borrarlo, ahora ha hecho lo correcto: regrabarlo con mejor calidad. Y le ha quedado francamente bien.

GLAS

La canción de las 19:40. Pues hasta hace un ratín no lo sabía, pero tenía el cuerpo de electro-pop. Otros lo tienen de jota y yo no digo nada, o sea que dejadme disfrutar con algo de los murcianos GLAS; sí, así, como suena, todo junto, en mayúsculas y sin significado conocido. El mundo será nuestro cantan, a ritmo de indietrónica de última generación. Justo, repito, lo que necesitaba. A ver si vosotros también y tampoco os habíais enterado.

Rita Payés

La canción de las 17:32. Me entusiasma el verbo entoñar. Sorprendido, compruebo que es palabro propio de mi Salamanca natal y alrededores, cuando yo pensaba que era más común. Pues bien, siempre asocio entoñar a nieve. Y hasta aquí puedo leer. Como quiero seguir viviendo, al menos unas horas más, en el surrealismo mágico del entoñamiento invernal, decido regalar por aquí un bolero descomunal. Nunca vas a comprender es la última demostración del inmenso talento de la jovencísima catalana Rita Payés. Aquí, no contenta con cantar de manera extraordinaria, le da también al trombón. Lo dicho. Magia pura. Como la nieve.

Espineli

La canción de las 14:43. Esperábamos nieve y aquí estoy, como bobo, viendo cómo cae. Lo que no esperábamos es que la nueva música española fuera por estos derroteros. Ojito con lo nuevo de Espineli, estrenado hoy mismo, de ritmo adictivo y señales claras de hacia donde van muchos jóvenes con talento. De ella, porque es una chica, solo sé eso. Bueno, eso, y que Nébula no me deja parar.

Sangre de Muérdago

La canción de las 18:41. Un día me enseñaron lo bueno que era darse un beso bajo una planta de muérdago. Me lo di y lo comprobé. Mi yo de hace 30 años se sabría de carrerilla la vida y milagros de Sangre de Muérdago, el fenomenal grupo gallego liderado, desde su base alemana en Leipzig, por el talentoso ourensano Pablo C. Ursusson. Afortunadamente, crecí y desgraciadamente, me desenganché de aquella música que tan feliz me hizo en mi adolescencia aún inacabada. Mi reencuentro con la música tradicional es maravilloso y la culpa la tiene este recientísimo Xuntas, que suena tan bien y que tantos preciosos recuerdos me trae. Como aquel beso.

Sara Sístole

La canción de las 12:43. Como si no lo hiciera ningún día, hoy decido regalar música. Convertirme, again, en rey mago, que majo ya lo soy casi siempre, y entregar una canción nueva, bonita y, probablemente, bastante desconocida. Sara Fernández es una jovencísima muchacha de A Coruña que canta de desgarrada manera acompañada de eficiente y mínima producción. Se hace llamar Sara Sístole, acompañante perpetuo de aquel diástole que aprendimos en el cole y que nos da la vida. Deberíamos matarnos, canta. Mucho me temo que ya lo hacen por nosotros. Felices Reyes.

GYOZA

La canción de las 20:14. Llegué a GYOZA porque tenía hambre y echaba de menos mi japonés de confianza. Ahora ya las hay en casi todos los supermercados, incluido el que, para regocijo propio, acaban de abrir enfrente de mi casa, pero no es lo mismo. Ahí hay un niño (yo), que dice ¡ay!, cuánto echo de menos el Ai (mi restaurante favorito), se me ocurrió decir un día. Para despistados, las gyozas son las riquísimas empanadillas japonesas. Llegué a GYOZA, ya digo, por hambre, y me quedé porque me parecía estar escuchando al mismísimo Eddie Vedder. Comparaciones, odiosas o no, aparte, mola escuchar a este cuarteto barcelonés.