13 de noviembre. Marta Knight

La canción de las 15:19. A mí me encantaría que esta joven muchacha barcelonesa de Martorell se llamara Marta, se apellidara Caballero y lo hubiera traducido al inglés por vete tú a saber qué motivo raro. Sea como fuera, hoy viene por aquí a cantar “Resurrection“, un temazo que bebe de tantos sitios que se parece a mí en mis años mozos. En serio, se apellide como se apellide, me encanta su voz y su forma de adecuarla a la melodía.

12 de noviembre. Diamante negro

La canción de las 15:52. Donde dije digo, digo ahora no Diego, que sería muy cercano, ni siquiera Rodrigo, que también valdría, sino que ahora voy y digo Anacleto. Hasta aquí mi sesudo análisis del fascinante momento político vivido hace un rato. En fin, a lo que vamos. Pol, Lucas y Benoit, este último pluriempleado en los vibrantes Medalla, cantan bajo el nombre de Diamante Negro. Y lo hacen, creo que desde Barcelona, de modo excelentemente desenfadado. De su breve y, sin embargo, completo EP de presentación, me quedo con “Abrazo” y les mando muchos, a ellos primero, y al resto también, incluidos a los olvidadizos.

11 de noviembre. Mariola Membrives

La canción de las 15:53. Asistí pertérrito y pasible a una demostración musical sin igual. De nada conocía yo a Mariola Membrives y no creo que su nombre se me olvide muy pronto. Difícil encontrar un experimento de tanto riesgo. Nunca pude entrar en el Omega de Lagartija Nick y Enrique Morente, pero ahora puedo reconocer al fin que fue una tara propia. La idea de Mariola es cantar las canciones que Lorca grabó al piano con La Argentinita, pero como ella cree que hay que interpretarlas hoy: con dos guitarras eléctricas, brillante el argentino Osvi Grecco y excelso Javier Pedreira, y un trombón, tremendo ese Vicent Pérez activando y desactivando decenas de pedales electrónicos. Esta versión de estudio de La Tarara, por más que sea buena, no hace justicia a la barbaridad que se escucha desde las gradas de un escenario cualquiera.

7 de noviembre. Mon Dvy

La canción de las 16:12. Detrás del enigmático nombre de Mon Dvy está un único tipo, el talentoso navarro Martín Muñoz. Este original hasta en el título “En el punto de ira” me gusta desde el comienzo. Y lo hace hasta el final. Moderno y melódico. Buscando, como suele suceder, encuentro. Y veo que Martín es también el batería de Yawners, el fantástico proyecto grunge que comparte con mi paisana Elena Nieto. Y es tan distinto a esto, y me gustan tanto las dos cosas, que confirmo que el talento no debe andar muy lejos.

6 de noviembre. El Hijo

La canción de las 15:36. Tuvieron que ser amigos de penúltima generación los que me inyectaran en vena el gusto por Migala, grupo antes desconocido y luego imprescindible, comandado por el renacentista Abel Hernández. Desde su lamentada disolución, Abel continúa haciendo música desde Gijón y bajo el familiar nombre de El Hijo. Su impactante Quebradizo y transparente me taladró la cabeza hace un tiempo. Acaba de regresar, sin perder un ápice de adorable rareza, aunque ahora aderezada con dosis de electrónica digital y con la sugerente voz, al menos en este “Nuevo brutalismo”, de Laura LaMontagne.

5 de noviembre. Los Mejillones Tigre

La canción de las 15:54. De cuando en vez me gusta imaginar cómo serán esas reuniones en las que se elige un nombre para tu grupo musical. Pongámonos en situación. Iñaki, Fiti, Josete, Luisma, Dani y Ramón, seis tipos de Jaén, deciden, que ya es mucho decidir, hacer un grupo que mezcle de todo, pero especialmente: boogaloo, cumbia, mambo, psicodelia, rock, soul; vamos, un poco de todo. Vale, pero ¿y cómo nos vamos a llamar? Y va uno y dice: ¿te acuerdas de lo buenos que estaban los mejillones tigre que ponían en aquel bar? Pues eso. Menos mal que no recordaron aquel otro en el que probaron por primera y última vez las gallinejas y los entresijos.

4 de noviembre. María Guadaña

La canción de las 14:42. Una pieza me sacó del tedio mañanero de camino a mis labores. Pero del todo. Ni idea tenía yo de la existencia de la jienense Herminia Martínez ni de su brillante seudónimo musical, María Guadaña. Y esto que hoy comparto de ella, la originalísima “La no novia“, directamente me entusiasma. Intento evitarlo, pero casi siempre, al escuchar algo nuevo, busco referencias. Como esta que se me ocurre es tan buena, lo diré: creo que Ángel Stanich tiene mujer.

31 de octubre. Olympic Flame

La canción de las 18:48. Ni truco ni trato, ni ridículas tradiciones inyectadas en sangre. Si acaso, honrar a los muertos, que de eso se trataba esto. Los empezaré a recordar con música. Con una llama olímpica que llega desde Barcelona, ¿desde dónde si no? Olympic Flame son un cuarteto que hace música deliciosamente clásica para oídos modernos. Con ellos me acabo de tropezar. Y aquí me quedo.

30 de octubre. Miquel Vilella

La canción de las 18:20. Evidentemente, me da lo mismo no saber lo que canta Miquel Vilella en este adictivo “Els fans de l’amor nord-americà” para saber que es un trallazo de tema. Y, muy probablemente, la mejor forma de acompañar a este día que, pese a lo que diga el mentiroso reloj, comienza a languidecer. Leo que Vilella es de Reus y que antes tenía un grupo llamado The Mighty Fools. Datos relevantes, pero no para plantear si quiera la calidad del indiscutible temazo.

29 de octubre. Single

La canción de las 15:36. Si lo de hoy no es una delicatessen que baje quien que tenga que bajar y que vea lo que tenga que ver. Ibón Errazkin y Teresa Iturrioz son historia viva de aquella música donostiarra de los noventa que sonaba a pura poesía. Grupos magníficos como Le Mans, Family, Aventuras de Kirlian, La Buena Vida por supuesto, que suenan ahora a gloria bendita. Errazkin e Iturrioz acaban de reaparecer con su grupo, Single, y eso significa que el mundo es mucho mejor. Comparto hoy “El roce“, con una coda espectacular: Javier Aramburu, diseñador gráfico, autor de algunas de las mejores portadas de la música nacional, y componente de Family, recita No decía palabras, de Luis Cernuda. Casi nada. ¿Era o no delicatessen?