Los premios

La canción de las 15:35. No me quiero imaginar qué será eso tan extraño de que te entreguen un premio, porque ya me gustan sin que me los den. A falta de uno material, el mío de hoy tiene que ver, claro, con la música. El trabajo debut de los valencianos Los premios está lleno de matices. Sus líderes son Pablo Silva (antes en Polock) y Borja González-Ayllón (Bob Lazy), que se juntaron con Víctor Vila y Junior Laborde para hacer música psicodélica y setentera, con algún que otro tinte tropical. En dos palabras, muy buena.  

Radio Palmer

La canción de las 15:10: Todo vuelve. Incluso el mítico du-dua de los no menos históricos Tennessee. Pensé que no, pero es que sí. Darío, Jaime, Néstor, Arregui y Migue hacen música fresquísima desde Granada bajo el sugerente nombre de Radio Palmer y no paran de tirar de referentes. Entre Los chicos no lloran del borde Bosé y Boys Don’t Cry de los imperiales The Cure han sabido elegir. Y eso es bien.

Sarria

La canción de las 15:16. Hay que ser muy, pero que muy bueno para aparecer en este cada vez más modesto blog de música e ilusiones un par de veces en el mismo año. Ya en febrero os dije que lo primero que hacía el malagueño Nacho Sarria brillaba. Aquel Esperando al Sol era el espectacular adelanto de un trabajo que incluye también este magnífico A tu vera, ya convertido en clasicazo pese a su tiernísima edad.

Cucudrulu

La canción de las 14:49. No sé qué tendría este viernes 26 de noviembre para que a todo el mundo le haya dado por sacar nuevo disco. Lo hacen los muy buenos, los mejores y algunos otros que no los conoce, aún, mucha gente. Servidor, en su ingenua lucha por compartir lo que más me gusta de los que a pocos gustan, se lanza hoy con esta cosa bonita, En la mina, de los madrileños Cucudrulu (genial nombre, por cierto). Disfrutad.

María Jesús y su hijo

La canción de las 15:31. La importancia de las comas. Mi generación, ya mayor, si lee María Jesús y su, tiende a completar automáticamente la frase con el acordeón. Si entre María y Jesús introducimos una coma, nos introducimos peligrosamente en el terreno del sacrilegio herético. Sea como fuere, este quinteto que se autopresenta como El grupo que necesitaba España canta a Madrid en su primera y, bastante notable, salida al exterior.

Lo siento, Miguel

La canción de las 14:23.Un grupo muy majete“. Breve autobiografía de este imberbe grupo madrileño que ha hecho una canción, la primera de muchas, llena de moderno flow y con cierto toque del otro lado del charco. Miguel Millán, Pedro Buenaventura, Miguel del Rio y Mario López forman Lo siento, Miguel. Yo tampoco sé a cuál de los dos se dirige la disculpa, pero es lo de menos.

Paco Barco

La canción de las 15:12. Hace un par de años me encantó escuchar a dos tipos que se hacían llamar Caniche Macho. Ahora, uno de ellos, Paco Barco, canta en solitario, aunque graba con ayuda del otro, Alberto Octavio. Uno, ocurrente de nacimiento, diría aquello de mismos perros con distinto collar, pero solo lo diría si nadie viera en ello ofensa alguna, sino justamente, todo lo contrario. Así suena de bien el final de R. (Robert) R. (Redford).

Çantamarta

La canción de las 14:34. Aprendí alguna que otra cosa en nublada mañana sabatina y confirmé una aún más importante. Supe que Çantamarta es un grupo formado por el colombo-venezolano y residente en Granada, Luislo, y por Omar y Benito, dos talentosos andaluces. Supe, también, que al primero de los dos últimos todo el mundo le conoce por White as Chocolate y que Benito es, para la mayoría, I’m Married. Además, apunté el significado de malandro: delincuente, dice la RAE. Lo que volví a ratificar es que la música bonita siempre lo es.

Ede

La canción de las 15:55. Afortunadamente, no soy un recién llegado al cuasi infinito talento de Ede. Es lo que tiene buscar música con pasión y hacerlo sin parar. Mucho antes de que brillara sin mesura en la superbanda que acompaña al genial Xoel López, ya me había tropezado con esta carabanchelera (lo soy yo, con mucho orgullo, de adopción), que me dejó sin respiración junto a otros de los más grandes, los míticos Club del río. Ahora, está de estreno en solitario. Y muy bien, también.