Sarajevo 84

La canción de 14:12. La primera vez que escuché hablar de Sarajevo fue, claro, en 1984, con la celebración allí de los Juegos Olímpicos de Invierno, cuando los Fernández Ochoa parecían miembros de la familia. Quizá pelín antes, enfermo ya de nombres y deportes, hubiera oído algo del mítico Bosna, el equipo del genial Mirza Delibasic. Luego, todo fue peor y la maldita guerra ya tal. Me cruzo hoy, en esplendente viernes de primavera, con Sarajevo y su año mágico. En esta ocasión, Andrés, Luz, Miguel y Óscar haciendo temazos inmortales en inglés desde Granada.

Amante Laffón

La canción de las 14:22. Un tipo llamado Amante: el concepto. Apellidado Laffón para cuadrar el circulo del nombre perfecto. El señor, no os vayáis a creer, existió en realidad y fue prestigioso abogado sevillano en el límite entre los siglos XIX y XX. Cien años después de esa fecha inconcreta, más inconcreta aún entonces, cuatro sevillanos hacen música con Amante Laffón en el recuerdo. Todos los raros fueron al concierto, comienza este arrebatador Fiebre (El último concierto) y ni rastro del mítico lesbiano John Boy.

Elfuego

La canción de las 15:16. Descubrí varias cosas en un soleado jueves de primavera. Entre otras, que uno tiene amigos, aunque a veces lo dude. Otra, que el persistente suele triunfar. Y la que más viene al caso, que el nombre completo del fallecido Manolo Tena era José Manuel de Tena Tena y, sobre todo, que uno de sus hijos, de nombre Borja, hace música. Su último proyecto lo bautizó hace unos añitos como Elfuego, espacio separador excluido. Escucho este fantástico Tan solo y me vienen recuerdos, preciosos ambos, de Fabián D. Cuesta y de Iván Ferreiro. Y eso, como las sonrisas de los adultos felices, no es poca cosa.

Rezelo

La canción de las 14:25. Concluyó la Semana Santa y continúo sacrílego. Directo y al grano, que tengo poco tiempo para comer. María Bartolomé y Miguel Barrientos se han propuesto modernizar las maravillosas piezas que Federico García Lorca y La Argentinita dejaron para la posteridad nada más comenzada la década de los 30. De Los cuatro muleros a Cara Lavá, un viaje apasionante.

Belize

La canción de las 14:23. Aún conmocionado con los primeros ecos de la tremenda historia de los Supersubmarina, intento buscar música que alivie dolores. Y la encuentro, muchos años después, en lo nuevo de los navarros Belize. Cantan a un asedio, pero con su habitual y tan necesario buen rollito. Y sí, Belize, o mejor, Belice en castellano, sigue siendo un país y Belmopán, como aprendí hace tantos años para que de nada me sirviera, su capital.