Sila Lúa

La canción de las 14:29. Pasados los fastos, quedan los restos. Y la música. Encuentro a Sila Lúa buscando algo de lo mejor y, claramente, lo encuentro. Viguesa de nacimiento, londinense y madrileña de adopción, alguien la ha definido como “una diva marciana del nuevo pop oscuro europeo“. No sé si en esta brillantísima adaptación del Eres para mí, original de Julieta Venegas, se ve todo eso, aunque, bien pensado, yo veo incluso más.

LYD

La canción de las 13:54. Si aquello no fuera algo tan inalcanzable, bien podría significar Libertad y Democracia, pero decididamente a mí me pega más eso de Ladrón y Delincuente. Pero ni una ni otra. LYD es Lydia Carré, jovencísima asturiana que dudo mucho que haya llegado a la veintena y que hace buenas cosas, este Dominó, por ejemplo, tan de ayer y tan de hoy. Incluso, tan de mañana.

Kumar Kislo

La canción de las 14:12. No me tengo por mal vendedor. No es mi fuerte, por supuesto, pero tampoco me siento débil en la materia. Cuento cosas y, a veces, hay gente que me sigue. El sábado pasado vendí este modesto blog de música e ilusiones por encima de mis posibilidades. Presumí de amplísimo conocedor de la materia, cierto, y conquisté a la audiencia, pero también juré que compartía canciones, nuevas, buenas y de aquí cerquita, casi cada día. Aquí mentí. Como un bellaco. La resaca posterior a la multitudinaria venta y el trabajo posterior a la resaca anterior no me han dejado. Hago propósito de enmienda y pido perdón a la legión de advenedizos conquistados. Ahora, eso sí, hoy vuelvo en plena forma. Y lo hago con Kumar Kislo que, desde Tenerife, hace música más que potente. Lo tuyo es mi estreno con él, seguro que el vuestro también. Regreso pronto. De verdad.

Carantoña

La canción de las 18:56. Me gustan las palabras. Así, en general. Si hubiera que escribir con, pongamos, bombas de racimo, me gustarían igual, pero prefiero las palabras. Especialmente, aquellas que suenan a lo que son. Carantoña, por ejemplo, es una de ellas. Disquisición lingüística aparte, ahora, la música. ¿Cómo contaros el regalazo de hoy, amiguis? Digamos que un chico y una chica de Madrid, Javier y Adriana, parece que hacen una cosa, pero hacen otra bien distinta. Algo, en realidad, reversible. Dad una oportunidad a esta canción. Intuyo que me lo vais a agradecer.

Carrera

La canción de las 15:06. Corro, básicamente, para comer sin mala conciencia. No disfruto demasiado haciéndolo, lo primero, digo, pero reconozco que cuando acabo, sudando como un aspersor, me siento satisfecho, potente, orgulloso, incluso. Hace poco volví a las carreras y me di cuenta de lo que las había echado de menos. Tampoco sé muy bien si me encanta esta canción de Carrera, pero el regusto que me deja tras escucharla es decididamente bueno. Hanna Grande, Carla Silva, Gonzalo Barbero y Tomás Avilés hacen música desde Madrid. No sé si para comer.

La Villana

La canción de las 15:18. Acabemos con aquella patraña de un caramelo a la puerta del colegio. No hay nada que dure menos que el entretiempo en la capital. Tan breve que ni siquiera se puede saber si es bueno. Como para saber cómo lo será dos veces. Apareció el viernes, así de sopetón y el sábado a mediodía ya nos estaba sobrando tiempo para rezar una oración por su alma. Busco música de calorcito, no de turre inmisericorde. Y la encuentro, claro, en Asturias. Allí, Natalia Quintanal, antes con Nosoträsh, sigue haciendo canciones, ahora bajo el nombre de La Villana. Sin pensar en ninguna cercana, decido disfrutar de sus hipnóticos Juramentos. Y lo consigo.

Rorro y Álex Granero

La canción de las 15:33. Sigo a Álex Granero desde aquel día en el que me hizo creer que jugaba al baloncesto, cuando era todo mentira. Descubierto el entuerto, he de recordar que aquel Te quiero muchísimo me gustó casi más que el propio título. Ahora veo que acaba de colaborar con otra joven llamada Rorro (Rocío, ¿qui´za?). Ambos cantan que Estar mal está bien. A su insultante edad sí; un poco más tarde, según y cómo. Pero sonar, suena muy bien.

Enzo Leep

La canción de las 15:12. Necesitaba música machacona, repetitiva, semicircular, electrónica a poder ser, buena, sin duda. Todo para combatir incredulidades futboleras, cosas que vi y que no creeríais, imposibilidades factibles y santeros con camisetas blancas. Lo evité durante seis minutos y medio y eso es todo un regalo. El sevillano Enzo Leep es un productor y DJ más que respetado, terrenos poco conocidos para servidor, al que ya no le gusta como bailas. Será porque no te ha visto.

Chisme

La canción de las 16:20. No son horas de buscar rarezas, y menos aún con el solito que entra por la ventana, pero he encontrado una bien grande y bien buena. A ver. Fernando Epelde es un tipo galleguísimo con una formación cultural más que impresionante: actor, dramaturgo, editor de video y, por supuesto, cantante. Su proyecto musical se llama Chisme, ¿por qué no?, y ahora está adelantando su nuevo disco. Este estupendo Ilesas, cantando en el habla propio del paraíso, es la sorpresa del día. Primero para mí y, al momento, para el mundo exterior. Para que luego digáis que somos cinco o seis y que no os cuento nada.