26 de mayo. Pablito

La canción de las 14:09. Un día de estos comenzaré a recopilar canciones de grupos que han pasado por este modesto blog de muchas músicas y más ilusiones y que tristemente han desaparecido. Grupazos que tuvieron que dejar de hacer lo que más les gustaba y, por tanto, tuvieron que dejar de provocarnos emociones a los demás. Pablito era un quinteto de Madrid que se puso ese nombre fantaseando con una versión cañí de Paul Newman, Pablito Renovado, en ese caso. Hicieron, allá por 2014, un gran disco titulado “No teme a los mercados“. Con ser buenísimo todo lo anterior, lo mejor, sin duda, fue esta versionaca que se cascaron del mítico El Venao, original de Ramón Orlando Valoy y grabado por Los Cantantes. Sí, sí, esa misma que habrás bailado en infinitas bodas y fiestas de pueblo. Que vuelvan, por favor. Las fiestas no, Pablito.

22 de mayo. Penny Necklace

La canción de las 17:28. Estaba tardando. Alguien tenía que hacer una canción que se titulara Nueva Normalidad y ha sido ella, Odette Suárez, conocida en estos lares musicales como Penny Necklace. Y la ha hecho a su encantador modo y manera, con ambientación confinada y ningún sintetizador en cuarentena. “... Todos los días que amanezca junto a ti voy a hacerte muy feliz / Quiero sacar tiempo para bailar y salir a pasear / Dar abrazos eternos, al fin…“.

21 de mayo. Gerard Martín

La canción de las 19:11. Da gusto escuchar buenas voces sobre esplendentes guitarras acústicas. Sea la hora que sea, sea agosto en mayo, sea primavera en casa. Gerard Martín, catalán de Vilanova i la Geltrú, tiene talento y sensibilidad. De esa combinación es complicado salir maltrecho. Este “Echar a volar“, con la compañía de María Jacobs, es lo último que ha hecho. Y bonito es un rato.

20 de mayo. Ombligo

La canción de las 14:10. Mi añorado profesor de yoga nos contaba que nuestro centro vital está situado dos o tres dedos por encima del ombligo. Me salvó de tanto que, juntitos los pies, me lo creí. Y ahí sigo. En todo caso, allí donde esté ese lugar sagrado, habrá música. Nadie domina las armonías vocales en este país como mis amigos de Club del Río. Gracias a ellos he conocido a brutos y brutas como Time for T, TéCanela, Aaron Rux o Ede y hasta los cluberos me llevó un tal Xoel López. El mágico círculo del talento entonces. Su último descubrimiento son Anika y Ángel, Ombligo a partir de ahora. Respirad y compartir este escandalosamente bello Aire. Nunca me lo agradeceréis lo suficiente.

19 de mayo. Cuchillas

La canción de las 18:09. Se hace buena música en Zaragoza. Así, como verdad absoluta, sin mucha duda. Y no de ahora, sino de toda la vida. Lo último que me viene de allí es ese ruidismo bien hecho que, a ratos, tanto me gusta. Sara Cortés, Emiliano Montani, Jorge Martínez y Rafael Charry, con raíces colombianas, argentinas y mañas, conforman Cuchillas y cantan Me gustaría. Pues anda que a mí.

18 de mayo. PuertoHurraco

La canción de las 16:05. Llamar a tu grupo musical PuertoHurraco, así todo junto, con todas las letras y sin espacio de por medio, debe imprimir carácter. Supongo que para ello, como es el caso, habrá que ser extremeño. Francisco Saldaño, Alberto Luque y Altair Márquez forman un poderosísimo power trío que canta a un mundo feliz, muy alejado de aquel que, en agosto del 90, llenó de sangre aquel pequeño pueblo pacense de infausto recuerdo.

17 de mayo. Amor líquido

La canción de las 12:52. Conocí esta canción a lo largo de la semana, pero decidí, con tino y por motivos obvios, dejarla para el domingo. Para otro domingo, por cierto, en el que tampoco iré a misa. No reproduciré, por archisabida, la letra de esta canción de este jovencísimo trío punk originario de Granada, pero formado en Madrid. Sara, Alicia y Peral cantan Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Suponed el resto, que acertaréis. Y luego, os confesáis.

16 de mayo. Las Retamas

La canción de las 13:39. Nací en Fase 0, vivo habitualmente en Fase 0, aunque ocasionalmente ahora vuelvo a residir en un lugar ubicado, efectivamente, en Fase 0. A partir del lunes parece que 0’5. Una mitad de lugar. Antes de que convirtiéramos a Martínez Almeida, el alcalde de Madrid, en tuerto en reino de ciegos, y ciegas, a este trío de Alcorcón llamado Las Retamas no les caía demasiado bien. A mí tampoco.