Malc

La canción de las 14:26. Al coruñés Manu R. Cameselle le sigo la pista desde los brillantes tiempos de Stereotipos. Ahora, con nueva denominación, con amigos distintos y semejante talento, regresa llamándose Malc. De este San Andrés que se estrena hoy me quedó con el acompañamiento del siempre gigante Fabián D. Cuesta y con ese minutazo de solo de guitarra, tan habitual cuando aún no sabíamos que éramos jóvenes y tan injustamente despreciado en la cruel actualidad.

Grauwi

La canción de las 18:45. Luego llegará el lunes y compartiré una canción de un tío, pero llevo una buenísima racha femenina en este blog de música e ilusiones. No miro edad; como para mirar género. Carla Gimeno es la cantante de las adorables The Crab Apples, pero en solitario se hace llamar Grauwi. Y, como no podía ser de otra manera, también suena requetebién.

Idoia

La canción de las 19:07. Es evidente que el talento y la sensibilidad no conocen de barreras idiomáticas. Comienzo a escuchar esta cosa preciosa de la alavesa Idoia Asurmendi y ninguna gana tengo de que llegue la siguiente canción. No entiendo nada, pero nada de nada. El euskera posee ese halo misterioso de lo profundamente desconocido que solo puede hacerlo más atractivo aún. Ni idea tengo de qué canta Idoia, pero me da absolutamente igual. Por curiosidad enfermiza, pregunto qué significa Aulki jokoa, el título de esta pieza, y el todopoderoso señor Google lo traduce como El juego de las sillas. Aún mejor.

Nunatak & Rufus T. Firefly

La canción de las 16:31. Somos legión los que ansiamos el nuevo disco de los Rufus T. Firefly. Está al caer y, seguro, será maravilloso, pero la mejor manera de dulcificar la espera es escuchar al gran Víctor Cabezuelo acompañando a los murcianos Nunatak, también ya habituales en cualquier blog, este por ejemplo, que cuide, disfrute y expanda el infinito talento musical que, ubicuos madrileños aparte, existe por aquí cerca. He dicho.

Violeta Tello Grau

La canción de las 17:58. Nombre y dos apellidos. Sí, señora. Para qué buscar una denominación extraña pudiendo bautizar tus obras con el nombre que aparece en el Registro Civil. De nada conocía a esta musicóloga barcelonesa, pero ahora voy a seguir su pista. Este originalísimo Aku Cinta Kamu ha roto mi tedio buscado de viernes por la tarde y eso tiene mérito. Ojito que la propia Violeta dice en sus redes sociales que ese biensonante trinomio significa, en román indonesio, Yo, Amor, Tú. Pues eso.

Laborde

La canción de las 18:27. Desconozco si la borde es la valenciana Miriam, cantante de las Lisasinson, que no creo, o si Laborde es apellido o similar. Sea como fuera, esta tarde me he sorprendido moviendo los pies con su última colaboración (iba a escribir colabo, pero pen que no es bue acor pala para aho no sé qué) con Dani, otro valenciano al que tampoco sé por qué llaman Leftee. En cosas como este No te vayas aún están muchos jóvenes actualmente. Estaría bien que lo fuéramos sabiendo.

C. Tangana y Andrés Calamaro

La canción de las 17:20. Yo no quería, pero si he de seguir compartiendo por aquí canciones del ubicuo C. Tangana, que así sea. Ayer estrenó nuevos temas, uno con el grandísimo Jorge Drexler y otro con el gigante Andrés Calamaro. Me quedo con este segundo, aunque solo sea para constatar lo buenísima que es la mala droga para hacer canciones. Calamaro, que quede claro aquí y ahora, fue dios; mejor dicho, Dios. Honestidad Brutal y Alta Suciedad son de lo mejor escrito jamás en castellano. En esta colaboración con C. Tangana (aka El Madrileño) canta, además, aquello glorioso de Tengo un cohete en el pantalón, que el propio Calamaro escribió para uno de sus primeros grupos, Los Abuelos de la Nada, y que descubrí hace tantos años en aquel mítico Grabaciones Encontradas. Mil horas se llamaba y recordarla por cualquier motivo, incluido este, es fantástico.

Anouck The Band

La canción de 19:55. Una jovencísima valenciana con nombre francés y cantando en inglés. Una voz fantástica la de Anouck Peris, ideal para ese típico rock que, de cero, crece hasta lo más alto. Después de tiempo tocando en solitario, se ha rodeado de unos tipos que tocan más que bien. El resultado, por ejemplo este poderoso Never Grow Old, es mucho más que notable.

Nonak

La canción de las 13:33. Solo se me ocurre que Nonak es Kanon al revés; mas no perderé demasiado tiempo en saber por qué el malagueño Adrián Romero comparte su indudable talento con el mundo bajo ese extraño nombre. Me centraré en la sonoridad de sus temas y que es el propio Adrián quien compone, canta, toca y produce todo lo que suena, por ejemplo, en este bien hermoso Las flores de tu jardín.