30 de mayo. La Casa Azul

La canción de las 9:15. Madrugo básicamente para que Dios me ayude y para compartir con todos la alegría de poder escuchar música como la de la Casa Azul. Me recuerda a tantas cosas, tan buenas todas, que hasta mi privilegiada memoria flaquea, aunque creo estar viendo “Vacaciones en el mar” con banda sonora incorporada obra de un Barry White postmoderno. Esta Polinesia Meridional, más cercana que nunca, suena desde hace un añito en mi selección de canciones para casi todos los momentos.

29 de mayo. La sonrisa de Julia

La canción de las 14:03. A veces, muchas veces, nos cuesta apreciar lo que más cerca tenemos. De estos chavales llamados La sonrisa de Julia tuve referencias por doquier, pero hasta hace poco no caí en la belleza de su música. No sé a vosotros, pero a mí este viaje del sonámbulo me lleva a muchos sitios, demasiados quizá.

27 de mayo. The bright

La canción de las 10:15. No sé qué tendrá León para que me guste casi todo lo que sale de allí, musicalmente hablando, y también de lo otro. Estos dos chicos se hacen llamar The Bright, a ella le gusta boxear y a él correr maratones, pero nadie nació perfecto. Este “Hexágonos” suena muy bien, nada menos que a potente música americana y las imágenes del fondo no son del brutal Cañón del Colorado, pero sí de las poderosísimas Médulas leonesas. Si algún día me hago patriota, Dios (o el Cholo Simeone) no lo quieran, que sea por cosas como ésta.

26 de mayo. Rubén Pozo

La canción de las 12:50. Perezoso compulsivo en mi vida real nunca lo fui del todo en la musical. Bailé, sí, sí, bailé, y canté algunas de sus canciones pero sin el ardor del seguidor entregado a la causa. Como en tantos dúos que se separan, aquí también saltó la sorpresa y las canciones de Rubén Pozo me gustan bastante. Esta “Pegatina”, de las que más, y ese baile sin ninguna vergüenza, qué decir.

25 de mayo. We are Standard

La canción de las 16:42. Dirigido por referencias de dudosa solvencia llego a su música con la más abierta de las mentes, la misma que me caracteriza en los últimos tiempos. Y me gustan. Al buscar sus datos y esperar que en su lugar de procedencia aparezca Wichita o Manchester, figura Getxo. Como las gildas del Puerto Viejo, como Las Arenas, como el paseo desde la vecina playa de Sopelana. Solo por eso, me gustan más. Disfrutadlos conmigo.

24 de mayo. Blaumut

La canción de las 13:15. Dos tipos de música me gustan: la buena y la mejor. Encantado estoy por conocer una nueva demostración de la segunda. Se llaman Blaumut, llegan de un mágico lugar cercano al de mis vacaciones infantiles y han logrado ya que tararee -mágico verbo también este tararear- este “Bicicletes”. Como casi siempre que descubro buena música en catalán, un particular aforismo para concluir. Les entiendo regular pero, insisto, mucho peor es entender por completo a Amaia Montero.

23 de mayo. Silvio Rodríguez

La canción de las 13:05. Hoy me he levantado dando un salto mortal. Al descender, de nuevo en la tierra, he recordado esta absoluta maravilla de Silvio Rodríguez, tipo que unas veces hace que me quiera cortar las venas, otras, que plácidamente me las deje muy largas y muchas, que mi mente vaya a servilismos políticos de regímenes sin sentido. En un día tan especial como hoy, que las palabras digan lo de más. De lo de menos ya nos ocuparemos otro día.

22 de mayo. Doble pletina

La canción de las 11:00. Que levante la mano el que haya tenido un aparato de música con doble pletina. Ya veo ya, aún somos unos cuantos los que grabábamos de cinta a cinta en aquellas enormes máquinas, de color negro por lo general. Un grupo que se llame así, Doble pletina, ya, para empezar, me tiene ganado. Están a punto de sacar su primer larga duración y ayer mismo estrenaron este “Terco” que, en las primeras escuchas, ya me atrapa.