La canción de las 14:10. Ya me podía fichar alguien a mí. Pido poco y no tengo cláusula, ni de rescisión, ni de las otras. Óscar, David, Jose y Marcos son Nuevo fichaje y cantan el mismo tema (espero que no) de siempre. Poprock bien hecho desde Fuenlabrada. Tampoco en esto pido más.
Duna
La canción de las 14:09. Minuto y medio esto de Duna. ¿Para qué más? Lo breve, si bueno, dos veces mejor.
Arde
La canción de las 13:53. Arden pocas cosas y hay algunas que lo hacen y no deberían. Las chicas gallegas de Arde cantan al apego evitativo. Ellas sabrán.
Escarteen sisters
La canción de las 13:52. Dos hermanas catalanas, Laia y Flavia Escartín (Escarteen, en inglés inventado), sus voces (angelicales), una viola y un violonchelo. ¿Para qué más?
Jineta
La canción de las 13:45. Por puro azar, descubrí los magníficos relatos de la aragonesa María Bastarós en la biblioteca del barrio y en ellos me quedé a vivir; inquieto, claro, pero cómodo a la vez. Busqué, no sé hacer otra cosa, y me la volví a encontrar haciendo música sucia en Jineta, junto a Joaquín Fuksbrauner. Este tremebundo Texas París, por ejemplo. A Ry Cooder le encantaría.
destellos*
La canción de las 14:17. No sé si me gusta más la música de este grupo madrileño o el asterisco. Las dos cosas, eso sí, bastante.
Pablo y los ciervos dorados
La canción de las 13:32. Ya está bien de canciones facilonas, con rimas, estribillos, melodías uniformes, acordes básicos, duraciones limitadas y voces cristalinas. Siempre fui especialista en construir tejados para tirar piedras contra ellos. Una de mis canciones favoritas del año pasado venía firmada por Pablo (Corbillón), su hermana Elena y su amigo Muellín. Ellos son, claro, Pablo y los ciervos dorados y hacen lo que les da la gana desde Pontevedra, lugar siempre muy dado a hacer lo primero que se te pasa por la cabeza. Acaban de sacar un disco, inclasificable como poco, que tristemente disfrutaremos tres o cuatro, no más. Estos casi nueve minutos de Vino son… en fin.
Caro Raro
La canción de las 15:38. No soy nada caro, aunque raro, un rato largo. Enrique Agüera, al que conocí por los granadinos Papaya Club, sigue haciendo música luminosa, divertida, bailona, muy de hoy. Casi como yo.
La 126
La canción de las 15:36. Elia, Laura y Lucía estudiaban Bachillerato en el aula 126 de un instituto de Elche. Desde hace años cantan y no suenan nada mal. Aquí se despiden, pero no de la música.
Manu Márquez
La canción de las 13:52. Ya tengo una cosa en común con un murciano. Manu Márquez tampoco sabe qué pensar. Nunca. Como yo.
