Archive for 30 agosto 2018

30 de agosto. Texxcoco

La canción de las 11:44. Me acaban de llamar vividor. Creo que por primera vez en mi existencia. No ha sido a viva voz porque ahora casi todo te lo dicen por escrito a través de la pantalla del móvil. Y ningún resquemor he sentido; pelín de orgullo al contrario. Me lo han llamado, imagino, porque en un rato vuelvo a viajar para escuchar música. Alguna tristemente ya conocida, pero muchísima por descubrir. Entre esta última, la de los canarios Texxcoco. “Lucifernando” han llamado a este bombazo. Creo que también me la dedican a mí.

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29 de agosto. Mireia Vilar

La canción de las 11:37. Había llegado la modernidad y yo no me había enterado. A veces, vale más tarde que temprano, por aquello de que las buenas nuevas te cojan algo más preparado. Ésta lo es. Y de las mejores. Mireia Vilar es valenciana y hace, con luminosísima voz, música del próximo siglo. Por si no nos pilla aquí, esto ya lo llevamos ganado.

28 de agosto. Tigres leones

La canción de las 12:35. Leo en donde más se lee ahora que tal día como hoy Torrebruno habría cumplido 88 años. Quizá los jóvenes de hoy no sepan quién fue, pero los de ayer sí. A su muerte se contó que se había suicidado colgándose de un bonsái. Hoy el chiste estaría prohibido por las protestas del colectivo de enanos, que amenazarían de muerte al presunto autor, por el de naturistas, por el de abogados defensores de Felipe González y por los veganos. Yo ya lo he contado por si acaso. Una de las míticas canciones de aquel italiano feliz llamado Torrebruno atendía al glorioso nombre de Tigres (tigres), leones (leones). Resultaba que los dos querían ser los campeones. Décadas después, Javi, Luismi y Paco hacen música bajo esa misma denominación. Y lo hacen con un golpe en la puerta.

27 de agosto. Halldor Mar

La canción de las 19:32. ¿Cómo cuento yo esto? No, no. No os preocupéis que, siempre que ande con tiempo, seguiré compartiendo buenísimas canciones. No es eso. Hablo, en realidad, de presentar al autor de la que esta tarde envío para que polinice por el mundo. Hablaré, en primer lugar, del idioma: está cantada en catalán; lenguaje musical que adoro. Pero es que el intérprete es un islandés con nombre de pariente cercano al dios Thor. Halldor Mar se llama y lleva viviendo años en Cataluña. Allí, incluso, es miembro de la banda Wiggum que, con aquel fantástico “Amarillo”, pasó hace tiempo por aquí. Desconozco si tiene acento del Norte, pero me da lo mismo.

24 de agosto. Harakiri Beach

La canción de las 11:38. Suena ochentero y fresco esto que hoy comparto del grupo granadino Harakiri Beach. Organillos por doquier, mentes abiertas y voz pegadiza para un santoral más bien original. Hace un par de meses que celebramos a San Juan. Pongamos, entonces, que hoy es San John.

23 de agosto. Juárez

La canción de las 15:28. Por aquello de que este blog no quedara circunscrito al ámbito foral, decidí interrumpir por unas semanas el grifo navarro. Sin embargo, me veo en la obligación de regresar; tamaña es la calidad de la nueva música que de la tierra del queridísimo Osasuna llega. Lo de hoy, Juárez, es boreal, que así se llama su nuevo disco.

22 de agosto. Duda deportiva

La canción de las 13:29. Sin que sirva de precedente, o tal vez sí, hoy más que una canción voy a compartir una historia. Alucinante, por cierto. Chema González es un brillante cantante y guitarrista español al que, como mucho aquí en su país, conocen en su casa a la hora de comer, porque a la de merendar ya vienen las primeras dudas. Hasta ahí, todo normal. Lo asombroso del asunto es que los otros tres componentes de su grupo Duda deportiva (gran nombre, por cierto) atienden por los nombres de Zac Chang, Chen Han y Michii Hayashi. No, no parecen de Albacete. Son taiwaneses y allí, junto al salmantino Chema González, hacen música. En castellano, claro. El acabose llega al leer que el año pasado fueron destacados como el mejor grupo en los premios de la música indie en Taiwan. ¿Cómo os quedáis? Pues, básicamente, como yo. Asombrado, mientras no me queda más remedio que idolatrar al gran Chema sin mesura alguna.