Pablo Solo

La canción de las 14:10. ¿Cómo te llamas? Pablo. Pero, ¿Pablo qué más? No, no. Pablo Solo. Y así se quedó el cántabro Pablo Fernández Helguera como nombre artístico. Primera muestra de originalidad. Segunda, contactar con John Simon, productor de lujo en los gloriosos 70 para hacer un disco juntos. Tercera, hacerlo. Las tres premisas anteriores se resumen en una: Pablo es un valiente y un músico excelso. Y aún no tengo demasiado claro en qué orden.

Germán Salto

La canción de las 15:04. Conocí a Germán Salto como Salto a secas. Piloto de aviones de respetabilísima profesión y madridista confeso, cantaba en inglés y parecía adorar a Tom Petty. Un día, en un monumental concierto de Stanich al que teloneó, me atreví a hablar con él y felicitarle sinceramente por su música. Lo haría igual ahora del mismo modo, aunque haya dado el difícil salto de cantar en español e Íñigo Bregel, de Los Estanques, le haya introducido sabiamente en el mundo de las cuerdas y el bajo protagonista. Escuchen este discazo. No se lo pierdan.

Marcos Cao

La canción de las 15:59. La cuestión ha sido la siguiente: hoy tampoco tenía tiempo para compartir belleza por aquí. A veces, cuando lo tengo, carezco de ganas. Al revés, también sucede. Hoy ni tiempo ni, yo creía, ganas, pero sí necesidad. Lo último del cántabro Marcos Cao, aquel que lideró hace años La sonrisa de Julia, es tan bonito que corre prisa. Hasta el título, Alambre, lo es. Disfruten.

Sierra Leona

La canción de las 14:26. Soy el típico repelente que aún recuerda las capitales de los países del mundo. Tuve suerte y en mi época no eran tantos como ahora son. Sierra Leona, capital: Freetown. Ahora, al escribirlo, pienso en por qué se traduce el nombre del país y no el de la capital. En fin. La valenciana Ainoa Cabanes, después de años de trayectoria musical, se lo monta ahora en solitario con tan africana denominación. El Milagro es, al menos para mí, una fenomenal carta de presentación.

17 de febrero. Cupido

La canción de las 15:32. Algún día me costará una ruptura fraternal, pero qué le voy a hacer, me gustan los Cupido. Escuché, y escucho, “No sabes mentir” con fruición adolescente, lamenté la baja temporal de Pimp Flaco y me devolvieron, en tiempo y forma, el importe de la entrada que compré para verles. Solo meses después regresan y hoy mismo adquirí una nueva localidad para disfrutar de su música en directo. Vuelve esa imbatible combinación entre el hermano bueno de Kinder Malo y los canarios Solo Astra con “La pared”.

30 de enero. Rusowsky

La canción de las 15:17. Yo, en mi habitación estudiaba (poco), dormía (mucho) e incluso veía películas nocturnas a volumen poco audible. Ahora, hay chavalada que en su habitación hace música. Serán amigos de este Rusowsky gente como Mori, Confeti de Odio, Casero, Daniel Daniel, Choley y hasta el imprescindible Sen Senra. Lo llaman bedroompop y, a diferencia de lo otro, sí lo es.

1 de enero. Nightnoise

La canción de las 20:48. El nuevo año no me cambió y compruebo que sigo siendo una persona poco tradicional. Comí las uvas porque vi a todos los de la mesa hacerlo y salí a celebrarlo porque hace años que ya no sale Sabrina en la tele. Por mí, que se acaben las tradiciones. Bueno, todas no. Me quedo con esta que indica que cada vez que empieza un año, este modesto blog de música e ilusiones se llena de belleza. Y siempre de la mano de los inmortales Nightnoise. Felicísimo año para todos.

19 de diciembre. Campoamor

La canción de las 14:38. Pocos grupos más originales y rompedores hubo que Hola a Todo el Mundo. Una lástima que decidieran parar. Haría una lista infinita de cantantes y grupos que podrían haber tomado esa decisión, pero no, tuvieron que ser ellos. Lo bueno es que el talento nunca se pierde. Y el vocalista de aquel grupo, Ari Arjonilla, acaba de sacar un maravilloso EP instrumental con cuatro piezas plenas de belleza. A su proyecto lo ha llamado Campoamor y es una auténtica preciosidad.