SÓLO

La canción de las 18:17. He visto a muy poca gente beber vino con la clase con la que lo hace el amigo asturiano Alfredo González. Y lo he visto cerca. Y cantar, que también, ni te cuento. Se ha liberado de su nombre propio en esta nueva aventura musical y ha optado por SÓLO, así, en mayúsculas y con nuestra entrañable tilde perdida. Porque, decidme, ¿qué coños pasa si un hombre, solo (sin compañía) pide un café solo (sin leche), solo (vamos, que no quiere más)? ¿Cómo los diferenciamos, eh, listillos de la RAE? El mejor amigo del gigante Fabián se acaba de marcar un temazo magnífico, con esa base electrónica molona con la que nunca me lo hubiera imaginado. SÓLO hay que seguir confiando en el talento de la gente que lo tiene por arrobas. Brindo, con vino, claro, por ello.

Salvar Doñana

La canción de las 14:56. Teniendo, como tengo, a los Califato 3/4 en la parte alta de mi particular santoral musical, me apena saber que varios de sus componentes han dejado la banda. Ahora bien, si, como Curro Morales y Rosana Pappalardo, lo han hecho para seguir haciendo música, no está mal del todo. Ellos conforman Salvar Doñana y este Amanecer, mitad punk, un cuarto flamenco y otro bakala, es su estupendísima carta de presentación.

Carolina Otero

La canción de las 15:32. Leo que La persistencia de la memoria, uno de mis cuadros favoritos de la vida, es enano. Lo leo, en realidad, para confirmar lo que vi un día al otro lado del charco. No mucho más de un palmo de largo; poco menos de palmo y medio de alto. Dalí tenía esas cosas. Puede que yo sea persistente. Me gusta la gente así. La poeta valenciana Carolina Otero también lo es. Hace mil años me la encontré cantando pop luminoso en inglés. Ahora, tiempo después, la reencuentro en excelente castellano y en la misma compañía, la de The Someone Elses. Y es una alegría casi más grande que haber visto, aquel día y desde muy cerquita, el cuadro de marras.

30 de enero. Rusowsky

La canción de las 15:17. Yo, en mi habitación estudiaba (poco), dormía (mucho) e incluso veía películas nocturnas a volumen poco audible. Ahora, hay chavalada que en su habitación hace música. Serán amigos de este Rusowsky gente como Mori, Confeti de Odio, Casero, Daniel Daniel, Choley y hasta el imprescindible Sen Senra. Lo llaman bedroompop y, a diferencia de lo otro, sí lo es.

29 de agosto. Mohama Saz

La canción de las 14:51. Desparrame instrumental. No encuentro mejor definición para la barbaridad de música que hacen estos cuatro tipos de Madrid que se engloban bajo la misteriosa denominación de Mohama Saz. Con experiencia en otros grupos, como los monumentales Melange, Adrián Ceballos, Javier Alonso, Arturo Pueyo y Sergio Ceballos aquí lo bordan. Ya tienen nuevo disco en el mercado, pero este “Negro es el poder” de su anterior obra, me flipa. Ojalá a vosotros también.

27 de mayo. Rober Sua

La canción de las 15:12. Votamos tanto que votamos regular. Hasta aquí mi sesudo análisis electoral. Podría protagonizar un par de horas de conversación de barra al bar al respecto de los comicios, pero para eso ya está Twitter. Me centro, entonces, en la música. La de este lunes, bochornoso por tantos motivos, es la última que trae Rober Sua, un rapero de Torrejón de Ardoz, que mezcla su voz, potente y directa, con poderosa guitarra eléctrica y algún que otro violín. Valiente y muy interesante suena este “Maleza”.

31 de diciembre. Canciones de fin de año

Las canciones de las 18:35 y de fin de año. Deseo que el inminente próximo año sea fantástico. Así, sin cortapisas ni autocensuras. Practiqué lo otro, los cortasetos y las censuras, y salieron igual. Y lo hago con algunas canciones que cantan a estos días. Algunas, sublimes. Otras, menos. Feliz año para todos y que nunca nos falte la música.