Germán Salto

La canción de las 14:11. Imagino que Germán Salto seguirá, como acostumbraba, pilotando aviones comerciales de uno al otro lado del océano. Si este mundo fuera justo, él debería vivir, y bien, del talento que desprenden todas sus canciones, antes en inglés, ahora ya en castellano. En una de las estupendas de su último disco, Te oí decir, se hace acompañar por dos de mis favoritos de siempre: Nina y Ricky Falkner. ¿Conocéis la gloria bendita? Pues, pinchad, pinchad, malditos y malditas y sabréis de que os hablo exactamente.

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