La canción de las 11:45. Algo tendrá el agua cuando la bendicen (o no). Veo fútbol alguna noche que otra y confirmo mi distancia, aún corta, pero segura con el, sostienen (Pereira y algunos otros), rey de los deportes. Creo firmemente que Rüdiger, el alemán del Madrí, padece algún trastorno, pero ¿quién no? El caso es que el nombre en cuestión, ahí con germana diéresis y todo, mantiene relación estrecha con la música. Hace décadas que parecen siglos ya con el mismísimo Mark Knopfler. Ahora, con el batería vasco Félix Buff, acompañante de tantos. En solitario, acaba de sacar este estupendo Gigantic Storm, que suena a todo lo bueno, los imperiales Fleetwood Mac por delante, los brillantes The War on Drugs por todos los lados.
