La canción de las 14:05. El indie, como bien sabéis, son los padres. Sobre todo, los que ya no existen. Algo que funcionó un día, concretamente un buen día, y que allí mismo debió morir. Pasé parte de la noche del sábado viendo indie del fetén, auténtico underground musical, un submundo de creatividad, acoples, talento y desvergüenza, del que, por ejemplo, formaron parte, las Punkteras rosas. Ellas hacen canciones de un minuto y cinco segundos porque, aseguran “uno cero cuatro es demasiado conservador, casi fascista, y uno cero seis deriva progresista o socialdemocracia” (sic). Esta, dedicada a Rigoberta Bandini, sin ir mucho más lejos y tampoco quedándose demasiado cerca.
