La canción de las 15:13. A Alejandro Ovejero le gustan las abejas. A Ove le presentaba la mejor cantante de este país como “el apicultor más guapo del mundo” cuando ambos, Nina y él, compartían escenario formando parte de los imperiales Morgan. Fuera ya del grupo, le había perdido la pista. Esta mañana, quién sabe por qué, olí a miel y Ove, madrileño de Hortaleza, se volvió a cruzar en mi camino. Y, siguiendo las piedrecitas, supe volver a casa.
