La canción de las 14:03. Pensé en un justificante escolar que excusara mi pertinaz ausencia por estos lares. Mi madre, ay, escribiendo y firmando aquello de que su hijo pequeño viajó, descansó y volvió a viajar. Ese, que soy yo, disfrutó trabajando cerca del mar escuchando buen portuñol, ya sabéis, esa adorable mezcla entre portugués y español que dominan algunos de nuestros compatriotas. De nuevo aquí, busco y encuentro a Lluís Sánchez, que canta en español con toques de su vernáculo catalán. Sobre cómo llamamos a la mezcla resultante hablamos otro día o, mejor, pedimos opinión al televoto. ¿Os parece?
