Limalimón

La canción de las 15:31. De mis tristemente concluidas vacaciones estivales me quedo, además de con el MAR, con el descubrimiento de unos flashes, recuerdan: golosina liquida para congelar, con los sabores de los míticos helados de Frigo, un flash de Frigopié, otro de Drácula, y así. Mi vida, supondrán ustedes, ha cambiado desde entonces. Y para muy bien. Limalimón me recuerda a los helados de mi aún inacabada adolescencia. Eso, hasta hace un rato, porque a partir de ahora, te lo juro, me llevará a dos chavales que molan, mínimo, como el histórico Frigodedo.

Deja un comentario