La canción de las 14:15. Quizá siempre haya llovido así, pero desperté esta mañana soñando con Noé y creyéndome un pez. Solo al poder recordarlo sin demasiado problema, me di cuenta de que no me había convertido en carpa. Entre chaparrón y chaparrón, encuentro a Patricia Martínez García que, desde lejos, me trae cierta paz. La sigo necesitando.
