La canción de las 19:35. Ataco más tarde de lo acostumbrado. Soy de rutinas, pero no tanto. Recorrí en horas 24 lo más profundo de tierra santa; creí estar en Asturias, por lo verde; pensé que transitaba por las Arribes salmantinas, por los pantanos, pero no; Extremadura empapada, más espectacular aún que de costumbre. Recién llegado a casa, lo nuevo de Alfonso e Inma, más extremeños que la rotonda más grande del mundo, esa misma que transité anoche. Fônal dicen que les defraudaste. Tú sabrás.
