La canción de las 18:07. Ahora que los días se convierten en eternos, tengo más claro que los desaprovecho. Sé bien lo que es un día sin pan, solo como de molde y eso no es pan ni es nada, pero más largas aún se me hacen estas primeras jornadas del nuevo horario; el bueno, dicen. Eso sí, si escucho a este franco-inglés radicado en Barcelona y llamado Daniel Boudzali, las cosas empiezan a tomar sentido.
