La canción de las 13:35. Últimamente, por lo que sea, cuento mucho lo que hago y no sé muy bien cómo explicarlo. Pensar y escribir, digo a veces. Buscar y contar, prefiero. Sabiendo que suena más a deseo que a algo que me dé de comer, hoy busqué. Un ratito, no os creáis. Y, claro, encontré. Luis Alberto Hortas es un gallego que un buen día formó un grupo llamado Xenro (yerno, en román y, sobre todo, en paladino). De su exigua pero molona producción, hoy me quedo con este Versos, lo más parecido que jamás encontraré a aquel adorable primer Xoel López de Deluxe.
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Estaba pensando
La canción de las 18:10. Tuve un jefe del que aprendimos muchas de las cosas que aún seguimos sabiendo; ninguna, afortunadamente, relacionada con la forma de ser. Recuerdo la primera vez que empleé la muletilla “estaba pensando“. Su contestación fue: “No te pagamos por pensar“. Eran otros tiempos. Carlos y Carmen decidieron llamarse Estaba pensando para cantar y, en compañía de Salmonetes Enfadados (otro nombrazo), acaban de sacar este estupendo ‘Nunca más saldré a fumar sin cerrar la puerta‘. Por cierto, aquel jefe, cómo no, fumaba.
.bd.
La canción de las 16:42. Volvió la añorada lluvia y se hicieron presentes las nubes al otro lado del cristal. Se fue el sol, pero solo en mi ventana. La luz me llegó, como acostumbra, en forma de música. Este ‘Hemos roto los espejos’ es de lo más bonito que he escuchado en los últimos meses. Los .bd. (léase, como su propio nombre indica: punto b d punto) son la inesperada sorpresa de octubre, la luz antes del apagón, un par de horas más en mi espíritu. ‘He venido de muy lejos, solo para pedirte perdón‘, canta Marta. Pues eso.
Bendita calamidad
La canción de las 14:04. Si tuviera que escribir yo sobre las discapacidades que padezco, ni siquiera la infinitud de Internet sería el límite. Fátima Fuster ve regular a causa de una retinosis pigmentaria, pero todo lo demás, al menos lo que sé yo, lo hace estupendamente bien. Bajo la original y nada contradictoria denominación de Bendita calamidad, esta joven alicantina canta de manera brillante, pero es que también hace dibujos todas sus canciones, es especialista en violín barroco, forma parte de un grupo de cámara y, aunque podría hacer lo contrario, decido aquí parar y así hacer valer mi capacidad de resumir. Pocas cosas, ya veis, tan relativas, como las capacidades. Mientras no me quitan la de disfrutar con la música, yo, contento.
Lero
La canción de las 14:15. A falta de reyes decentes, el extremeño Lero es el rey de la montaña. Monárquico soy.
Silvio
La canción de las 13:52. Llamarte Silvio y hacer música no parece demasiado sencillo. Los más viejos del lugar te pueden confundir con el genio del rock sevillano o con el de la trova cubana. Silvio Álvarez es de Reus y en esta preciosa Infinita primavera mezcla el catalán con el castellano. Para sorpresa de nadie, que dicen ahora los guays, me gusta más la primera parte que la contratante, dentro, en todo caso, de una línea mucho más que notable. Escuchad y me decís.
Marcos Nadie y RAMEN
La canción de las 14:09. Si una mujer muy rica me mantuviera, me gustaría que me invitara al teatro un día de cada tres. Ahora, me pasa, sin mujer rica, pero con amigos de la vida toda. Anoche disfruté, cual cerdo en charca, con un texto monumental, excelente, llevado al escenario por seis intérpretes en estado de gracia. Uno de ellos, se limitaba, es un decir, claro, a ilustrar musicalmente el asunto. Su nombre, Marcos Nadie. Generalmente, al buscar, se encuentra. Este estupendo ‘Hazme un mapa‘, en compañía de RAMEN, es solo un ejemplo. La otra maravilla, la teatral, es ‘Pródigo‘. Vedla.
Rubén Pozo
La canción de las 14:10. La adorable hija de mis amigos pasa las canciones de Leiva, ídolo de sus padres, cuando suenan en el coche. Ella, casi adolescente, les lleva la contraria y lo acusa de pesado. No llego yo a tanto, que en cierta estima lo tengo, pero sí considero que estos tres minutos de lo último del gran Rubén Pozo superan en clase a la producción completa del delgado tipo del sombrero. Y es que eso de cantar como si Calamaro no se hubiera drogado tanto no tiene precio.
Kiev cuando nieva
La canción de las 16:21. Cuando Antxon Corcuera y Javier Aquilué fundaron Kiev cuando nieva, la capital de Ucrania la conocíamos los frikis que disfrutábamos con aquel brutal Dynamo de los ochenta. Luego, pasó lo que sigue pasando, eso que solo nos importa cuando no encontramos caza mayor. En esta casa celebramos alborozados cuando el cuarteto de Huesca saca material nuevo. La calidad de sus canciones supera a la excelencia de su nombre y, como bien sabemos todos, su denominación es pura fantasía. Este maravilloso ‘Opinión’, con fiscorno, bombardino y banjo incorporados, cuenta, para colmo de bienes, con la estupenda Lorena Álvarez. Un disfrute todo.
LASUERTE
La canción de las 18:07. Mi relación con la suerte es como esa raya que te permitía adelantar en las carreteras por las que ya casi nadie circula. Llevo diez minutos pensando en un adjetivo correcto y sí, ese es, discontinua. Ahora necesito un poco más de la buena que de costumbre, por eso me encomiendo a la nueva música que se hace en los barrios del sur de la capital. Vecinos de Vallecas y Moratalaz, paisanos míos por tanto, Miges y Dani Melo se estrenan al ritmo de sintes locos en un rito iniciático más que notable.
