3 de enero. Dan Millson

La canción de las 10:11. Madrugo porque alguien hay por ahí que sigue diciendo que nos ayudan si lo hacemos. Y, ya sentado frente al ordenador, descubro la música de un inglés nacido en Málaga y criado en Benidorm, que actualmente reside en Madrid. Suena a folk bonito, a perfecta banda sonora para preciosas mañanas donde el fiero sol parece traer más frío aún.

2 de enero. Opatov

La canción de las 12:27. Dormí un par de noches en Cerdanyola del Vallés. Hijos cercanos de primos lejanos, al llegar al lugar pensé que nos habíamos confundido de sitio. Yo iba buscando aquella Sardañola con la que hablábamos a través del teléfono. Le mantengo el cariño. Hoy más porque de allí llegan los chicos de Opatov. Comparto en el segundo día del año este vibrante casi instrumental titulado “El Puente”. En su ficha técnica, los cinco componentes de Opatov, amén de aparatos habituales, dicen que dominan el jaleo. Y vaya si lo hacen. Y, además, del bueno.

1 de enero. Nightnoise

La canción de las 14:13. Cuenta con pocas tradiciones no escritas, escritas ninguna, este modesto blog de música e ilusiones. Una de ellas, la principal, descubrir buenísima música española de la última generación, se rompe de manera abrupta cada comienzo de año superada por otra, la fundamental: compartir felicidad escuchando a Nightnoise. Su último disco de estudio, el brutal “A different shore” (1995), concluía con más de seis minutos de puro talento, que bautizaron “Shaun”. Sirva esta obra de arte para tomar impulso y afrontar el nuevo año como si lo acabáramos de comenzar.

31 de diciembre. Canciones de fin de año

Las canciones de las 18:35 y de fin de año. Deseo que el inminente próximo año sea fantástico. Así, sin cortapisas ni autocensuras. Practiqué lo otro, los cortasetos y las censuras, y salieron igual. Y lo hago con algunas canciones que cantan a estos días. Algunas, sublimes. Otras, menos. Feliz año para todos y que nunca nos falte la música.

30 de diciembre. SVPER

La canción de las 21:57. Irrumpo, casi de incógnito y como hago de cuando en vez, para ver si hay alguien despierto por aquí. El premio es sencillo: escuchar una buena canción, buenísima en este caso; si acaso, desconocida para algunos. En tarde-noche de sillón escuché en casi los títulos de crédito de una más que notable película española este “El final de la noche” y tardé menos en decidir compartirla que en acabarse el film. Sus autores, ya hace unos añitos, Sergio Pérez y Luciana Della Villa, bajo el nombre de SVPER. llevan tiempo en relativo silencio y yo tampoco sé por qué.

28 de diciembre. Manuela Vellés

La canción de las 11:34. Hasta hace un ratito el nombre de Manuela Vellés solo me llevaba a aquel bárbaro “Camino” magistralmente dirigido por Javier Fesser. Últimamente, le había perdido la pista ya que mi tele solo se enciende para disfrutar con el snooker y frikadas semejantes. Me la encuentro ahora cantando. Y no lo hace nada mal. Más bien todo lo contrario. No sabe si sube o si baja. Como cualquiera con dos dedos de frente.

27 de diciembre. Rosalía

La canción de las 17:42. Justo después de elegir las mejores canciones del año me decido, al fin, a compartir lo más universal de Rosalía. No hay casualidad, ni mucho menos mala baba. No me encontrarán en la cada vez más amplia lista de destructores de todo lo que hace la chiquilla barcelonesa. En absoluto. Tampoco entre quienes ven en ella la inventora de casi todo. Me situaré pues en el justo punto medio de la virtud; ese lugar desde el que se reconoce el inmenso talento de Rosalía, sea quien sea el inventor de su mundial campaña de márketing, haya pasado lo que haya pasado para que aparezca hasta en la sopa. También tuvo su momento planetario Bisbal y yo no le vi, como el vídeo que acompaña estas líneas, deslumbrando en el prestigioso programa de Jools Holland. Ni falta que me hacía.

Las 30 mejores canciones españolas del 2018

No quise ser menos que casi todos y, al asomar ya el fin de año, me puse a repasar. Y empecé a escoger, como mi madre hacía con las lentejas cuando yo era pequeño y ella joven. Y, descartando mucho bueno, me quedé con lo mejor. Todo nacional, con dos excepcionales excepciones chilenas. Más ecléctico, imposible. Ecuménico, incluso. Algunas canciones no aparecerán ni en las más arriesgadas listas especializadas. Sólo una cosa más: La cosecha, sin exagerar, es fabulosa. Escuchad y disfrutad.

30. La palabra. David Quinzán.

29. Para mí. Confeti de odio.

28. Fire. MAVICA.

27. El desfile. Veintiuno.

26. Efeméride. Los Estanques.

25. Rusos. Catástrofe Club.

24. Noches de blanco satán. La Estrella de David.

23. Roses in the Sand. The Yellow Bird.

22. Drogas. Bearoid.

21. Tenerte a mi lado. Los Hermanos Cubero.

20. Aire. Javiera Mena.

19. Meteor Showers. Fernando Rubio.

18. Mozas. Baiuca.

17. La Reina de Inglaterra. Oso peligro.

16. Mejor fuera que dentro. El Faro.

15. El mar. Javier Álvarez.

14. Hojas amarillas. Tom Boyle.

13. Aunque no lo parezca, también llega la primavera a los descampados con escombros. Detergente líquido.

12. Canción de pop de amor. Cariño

11. Pequeño drama. Disco Las Palmeras.

10. Señores. Rusos Blancos.

9. De piedra. Sr. Chinarro.

8. El conticinio. Guitarricadelafuente.

7. Gente de mierda. PUTOCHINOMARICÓN

6. Cayetano. Carolina Durante.

5. El corazón de un mundo sin corazón. Egon Soda.

4. No sabes mentir. Cupido.

3. Vienen más. Ojo último.

2. De cromo y platino. Soledad Vélez.

  1. Remedios. Club del río.

24 de diciembre. George Winston

La canción de las 17:16. Sirva esta obra maestra descomunal de George Winston para desear a todo el mundo una buena noche. “The holly and the Ivy”. O como el acebo y la hiedra nunca jamás pudieron llegar a imaginar que un hombre, tan solo ayudado por las teclas de un piano, les pudiera llevar a semejante lugar. Cuando se ponía, Winston era una bestia parda. Si alguna conversación de esta noche está a punto de sacaros de vuestras casillas, asistid a él. No falla.