24 de diciembre. George Winston

La canción de las 17:16. Sirva esta obra maestra descomunal de George Winston para desear a todo el mundo una buena noche. “The holly and the Ivy”. O como el acebo y la hiedra nunca jamás pudieron llegar a imaginar que un hombre, tan solo ayudado por las teclas de un piano, les pudiera llevar a semejante lugar. Cuando se ponía, Winston era una bestia parda. Si alguna conversación de esta noche está a punto de sacaros de vuestras casillas, asistid a él. No falla.

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