15 de junio. Natalia Lacunza y Guitarricadelafuente

La canción de las 11:57. Confirmado; soy el raro del grupo. Se juntan una chica y un chico. Ella, popularísima; él, mínimanente conocido, máximamente anónimo. Se unen para hacer una canción, el debut de la primera. Ella no me suena de nada, él está en lo más alto de la lista de mis cantantes de culto. Natalia Lacunza, navarra, fue una de las favoritas aprendices de la edición de Operación Triunfo de 2018. Imagino que vendría de fábrica, pero compruebo ahora que allí la enseñaron a cantar de lujo. Álvaro Lafuente, conocido por los más afortunados como Guitarricadelafuente, me taladró la cabeza el año pasado, y este sigue haciéndolo, con una maravilla absoluta llamada “El conticinio“. Ambos, Natalia y Álvaro, la chica y el chico, se han juntado para cantar. Y esta “Nana triste” es lo que solo podía ser: una preciosidad.

14 de junio. Ginebras

La canción de las 13:47. Un buen día, ayer o antes de ayer como mucho, tres chicas de Madrid decidieron ponerse a hacer música. Eligieron para ello el alcohólico (también histórico, que viene a ser lo mismo) nombre de Ginebras. Dicen que son “la nueva sensación del bloque” y yo no digo lo contrario. Cantan “Todas mis ex tienen novio” y me encanta escucharlas decirlo.

12 de junio. Calivvla

La canción de las 15:33. Juro que así es como llaman a su grupo tres chicos,
Mario Ballester, Miguel Scarabaggio y Chema Bordás, y una chica, Lidia Fernández, amigos, imagino, y residentes en Valencia, así he leído en la crítica especializada. No sé cómo lo harán por separado, pero juntos no se andan por las ramas. Buenas guitarras, consistente línea de bajo, rabia en la batería y letra divertida bajo la imperial denominación romana. Todo ello tan efímero como el mundo en general.

11 de junio. Enric Montefusco

La canción de las 16:28. Pues sí. Era domingo a mediodía, estábamos en Palencia y éramos felices. Mucho, me atrevería a decir. Como pocas veces incluso. Allí, junto a su blanquísima Catedral, un catalán enjuto, barba y bigote, demostraba, junto a sus tres compañeros de viaje, que la música no es mucho más que emoción y que la emoción no la trasmite cualquiera. Enric Montefusco, hombre íntegro de fornido discurso, fue cantante de los Standstill y eso no es cualquier cosa. Tampoco lo es haber compuesto hace unos añitos aquel fantástico Flauta man y mucho menos cantar a voz en grito las nuevas canciones de su segundo disco en solitario. Ésta, por ejemplo. Mil gracias por seguir creyendo que la música popular es esto.

10 de junio. Chaqueta de chándal

La canción de las 15:39. No es sencillo montar un grupo musical. Mucho menos llamarlo Chaqueta de chándal. Mérito total ambas premisas, pero la segunda está muy cerca de llegar a la brillantez más absoluta. En mi infancia, la chaqueta de chándal era básica. Ahora, tras décadas desarmado y cautivo, parece que regresa. Alfonso, Natalia y Guillem están detrás del grupoconmejornombrequehevistoenaños. Se estrenan con guitarreos y mucha gracia en este “El amigo del mal“. Imperdible. Como la chaqueta.

7 de junio. Feroe

La canción de las 12:56. Como pasa con la droga, estoy tratando de dejar el fútbol. Que conste que me esfuerzo y que el verano ayudará, pero siempre se me cruza algo. Esta noche, la selección española juega en las islas Feroe, que están donde Cristo iba a perder el mechero justo antes de perderse él mismo. El asunto es que la leonesa Myriam Gutiérrez, la voz de The Bright, ha llamado Feroe a su proyecto musical en solitario. “Guarda bien” suena orgánicamente perfecto, como uno de esos partidos maravillosos… ah, no, que lo estaba dejando.

6 de junio. Carlota

La canción de las 14:32. Creía que solo sucedía en este maldito periodismo en el que trabajo, pero pasa exactamente lo mismo con la música. La realidad nos pasa al lado y ni nos enteramos. Tratamos de explicarla, pero directamente nos supera. Me dedicaré, entonces, a disfrutar de ella. Carlota, valenciana, 18 años, aún no ha tocado en directo, aunque sí tiene cuatro canciones disponibles en las plataformas, el auténtico mercado actual. La cultura del “Házlo tú mismo” (mejor así, que el anglófilo DIY), llevada a la máxima expresión es este “Tobillos“, una estupenda canción pop más propia de otros tiempos menos cibernéticos.

5 de junio. The Waterboys

La canción de las 15:36. Hoy sí que soy la excepción. La excepción a esa regla autoimpuesta que dice que, de una parte a este tiempo, aquí solo hay cabida para música española con tres características cuasi indispensables: buena, nueva y mayoritariamente desconocida. A veces, soy consciente, rompo con alguna de las tres normas. Hoy, como algunas otras memorables jornadas, con todas a la vez. Pero no me puedo contener. The Waterboys es uno de mis tres o cuatro, no más, grupos de cabecera. Por aquí ya han pasado con algunas de esas canciones que cambiaron mi vida, porque si no esto no sería ni un blog musical ni nada. Pero es que esta canción de lo nuevo de Mick Scott y sus chicos del agua es, sin exagerar, imperial. Nueve minutos, nueve jodidos minutos, de himno celestial con Scott recitando como el genio poseído que es. Escuchadlo. Repetiréis sin duda. Y seréis mejores personas. A mí me pasa.

4 de junio. Los Nastys

La canción de las 15:12. Dura vida la de las versiones. La originalísima de esta serie de tres atiende al título de “I Only Want to Be with You” y la cantaba Dusty Springfield. De lo poco bueno que ha hecho Luis Miguel en su vida está la versión que popularizó de esta misma canción llamándola ya “Ahora te puedes marchar“. Hoy vengo a hablar de la tercera, con diferencia, la muy mejor. La han hecho Los Nastys, banda madrileña, cañera por excelencia, y es brillante.

3 de junio. Félix Lineker

La canción de las 15:29. Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa, o más bien, porque quizá el fútbol cada vez me guste menos, apenas vi la final del otro día. Supe de la victoria del Liverpool mientras veía cantar al Sr. Chinarro y creí que era una combinación perfecta. Quizá los infantes no sepan que Lineker fue un delantero del Barça que convertía en gol todo lo que pasaba por su lado. Imagino que alguna connotación futbolera habrá detrás de que un tal Félix se pusiera semejante apellido. Tiene bastante gracia lo que canta y cómo lo canta. “… nunca supe hacer maletas / siempre termina revuelto todo…”, dice. Y es justo así.