8 de octubre. Smile

La canción de las 10:42. ¿Qué tendrá Getxo, además de las fantásticas gildas del Puerto Viejo, para que de allí salgan grupazos como estos Smile? Y haciendo vídeos como éste, directamente brutal, con todos los clicks de nuestra lejana infancia. Traigo hoy aquí a Smile por eso mismo, porque necesito sonreír y, sí, sí, efectivamente, porque a él también le gustan. Que yo lo sé.

7 de octubre. The Waterboys

La canción de las 10:57. Ayer por la noche me fijé en la luna. Estaba todavía muy pequeñita, casi mínima. A su lado, un montón de estrellas. Una de ellas brillaba mucho más que las demás. Y supe que eras tú. Y en ese momento, justo en ese mismo momento, en mi cabeza sonó unas de las mejores canciones de toda la historia de la música. También, cómo no, para ti.

5 de octubre. Bela Fleck

La canción que nunca quise dedicar. Son las siete y pico de la tarde y nunca querría haber escrito esto. Se nos ha ido mi primo Pablo, al que tantas veces aquí cité como el más valiente de todos nosotros. Lo ha sido hasta el final, incluso más allá, como solo saben hacer aquellos que se educaron en la grandeza del deporte más leal de todos los tiempos, el rugby. Aprendamos de su lucha infinita y pensemos que las lágrimas inconsolables de todos nosotros solo denotan lo gigante que fue. Una de las últimas veces que hablé con él, le mandé el vídeo que hoy le sirve de homenaje. Aunque le gustaran más The Kooks, le pareció enorme. Justo lo mismo que él a todos nosotros. Descanse en paz y acompañemos a los que más le van a echar de menos.

3 de octubre. Silvia Pérez Cruz

La canción de las 9:31. Por mucho que pueda extrañar escuchándola cantar, Silvia Pérez Cruz es, también, catalana. De Palafrugell concretamente, tan cerca de mi infantil y casi onírico destino vacacional. Aquí, acompañada por el fantástico trío instrumental que se hace llamar “Las Migas”, recupera un clasicazo del gran Carlos Cano. Y suena “María La Portuguesa” como nueva, preciosa y nueva a la vez.

2 de octubre. Carlos Siles

La canción de las 10:58. Otro recién conocido que me atrapa. Otra voz particular cantando cosas a la vez que las cuenta de brillante manera. Se llama Carlos Siles y acaba de estrenar “El Reencuentro”, correspondiente a un disco que, tristemente, pasará con demasiada pena y sin la gloria que sin duda merece. Menos mal que quedan los escenarios y estas nuestras nuevas tecnologías para reencontrarnos con el arte escondido.

1 de octubre. John Butler

La canción de las 9:22. Los lobos me han llevado a descubrir a John Butler. Un aullido de inmenso talento me acerca a una demostración de arte sin igual, sin comparación posible, sin parangón alguno que diría el clásico. Butler es un primoroso intérprete australiano al que conocen en medio mundo. Lástima haber estado hasta ahora viviendo en el medio del otro medio. Toca una guitarra de doce cuerdas, y si eso fuera exponencial condición para el primor le pediría que se atreviera con una de 24. Aconsejo la visión completa de los casi doce minutos que siguen a estas prescindibles líneas y también el uso de un pañuelo para prevenir esa baba que suele caer al contemplar la absoluta maravilla.