21 de mayo. Mac Umba

La canción de las 12:55. Del salón en el ángulo oscuro, de su dueña tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo, veíase una gaita. De las más fascinantes que he escuchado nunca, en perfecta comunión con todo tipo de percusiones. Permiso para respirar, saltar y bailar. Estáis todos invitados.

20 de mayo. Manos de topo

La canción de las 12:32. Cada vez me atrae más la plañidera voz de Miguel Ángel Blanca al frente de los barceloneses Manos de Topo. Una vez superado el primer impacto, su música se empieza a hacer sencillamente irresistible. Este “Es feo” está cerca de encantarme. No digo más. “… Me gusta oírte roncar / que haya pelo en el aseo / esperarte en el portal / las noches de invierno / Me gusta ir a cenar / a tu casa en Año Nuevo / bromear con tu papá / por llamarle suegro…”

19 de mayo. Alfredo González

La canción de las 18:15. Mucho tiempo llevaba amenazando Alfredo González con colarse en este modesto blog de música e ilusiones. Elijo un domingo para hacerlo, el mejor día para compartir sensibilidades varias. El cantante y pianista asturiano, colega del gran Fabián es, aunque solo sea por eso, colega mío. Y encantando ando de amistades y conocimientos por más cibernéticos que estas y aquellos sean. Alfredo González, como Teruel, existe. Váyanse enterando.

18 de mayo. Grupo de Expertos solynieve

La canción de las 12:50. ¿Quién dijo que 20 años no eran nada? La cifra correcta eran 14. ¡14! Con el subidón propio del gozoso empacho colchonero, desperté esta mañana pensando en el Cholo y en este pedazo de canción, cumbre del buenrollismo en estado puro. Imagino que Jota y Manu Ferrón, los ideólogos de esta maravilla musical, han de ser, después de su Graná del alma, del mismísimo Atleti. Por la música que hacen, lo parecen.

16 de mayo. Damien Rice

La canción de las 12:32. De vez en vez, echo mano de esta canción para trasladarme al paraíso de la extrema sensibilidad. Me siento cómodo allí y habitualmente me resisto a volver a la realidad, ahora tan cocida como antes cruda. Este disco de Damien Rice sonó incesantemente en mi casa hace un tiempo y ahora lo recupero por si algún alma cándida aún puede disfrutar del privilegio de encontrárselo por vez primera.

15 de mayo. George Harrison

La canción de las 13:20. Escribo la fecha y me doy cuenta de que hoy no es un día normal. Hace dos años, tal día como hoy, desperté y aún no me he vuelto a dormir. Algunos dirán que no sirvió para nada pero para mí sigue siendo tremendamente útil y motivante. Gloria eterna a aquellos que me despertaron y a la mayoría de sus secuaces seguidores. Los efectos serán, también en esto, diferidos y probablemente una generación entera recuerde con honor aquella gloriosa acampada. Por mucho que algunos no nos atreviéramos a dar el siguiente paso, aquel día volvió a salir el sol, como cantó el gran George Harrison.
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14 de mayo. Zico

La canción de las 12:35. Dadme fútbol y música y moveré mi mundo. Los míticos jugadores brasileños siempre tuvieron el doble encanto de su maravillosa forma de jugar y de sus atrabiliarios nombres compuestos. Zico, ese fantástico futbolista que me lleva a mis primeros recuerdos balompédicos, fue bautizado Artur Antunes Coimbra. Memoria, talento de los tontos, talento de dudosa finalidad. Un proyecto musical que se llame Zico no puede ser desechado en este blog de notas imperdibles. Para colmo, suena bien. Casi, casi, como aquel gol en el Mundial 82.

13 de mayo. L.A.

La canción de las 14:42. Si tuviera amigos, me llamarían Bob Esponja. No paro de absorber música que hace solo horas desconocía casi por completo. Hoy presento, cual Colón con su América desconocida, mi último descubrimiento. Se hacen llamar L.A. y no sé si es por la prescindible ciudad californiana o por Luis Alberto Segura, su líder mallorquín. Suenan bien, a otra cosa, a buena cosa en fin. Descubridlos conmigo.

12 de mayo. Kate Rusby

La canción de las 12:35. Lagrimones por la parte derecha de mi rostro, riachuelo por el flanco izquierdo al recordar este disco injustamente olvidado en la tercera balda de mi estantería musical. Perdí la pista por completo de esta fantástica inglesita de nombre Kate Rusby. Comprobado el error, me haré detective y la seguiré hasta donde haga falta. Todo sea por carnes de gallina y vellos de punta.