La canción de las 17:58. Tengo debilidad, lo sabéis, por los nombres de grupos extraños. También, por los proyectos modestos y desconocidos. Más aún por los títulos de canciones inventados. Y todavía más por el teclado Casio del extinto Bazar Canarias. Todo, absolutamente todo lo anterior, lo tiene este “Criptozoología”, una de las últimas obras de Pablo Prisma y las Pirámides, interesante tipo recurrente del submundo (espacio existente por debajo del underground) musical de este país. La palabra artesanal, tan mágica, se inventó para describir el fantástico vídeo que acompaña las prescindibles líneas, esas que solo tratan de explicar, de nuevo, que el talento existe.
