Patricio y Depedro

La canción de las 15:13. Hace solo un par de semanas me reencontré con Jairo Zavala en la cada vez más entrañable Palencia. Allí confirmé, pese a la osada duda, que Depedro está en pleno estado de forma. Más como él, por favor. Siguiéndole, llego a Patricio, cantante bilbaíno de meritísima carrera casi truncada por un Parkinson tan traicionero como tempranero que, afortunadamente, parece más que calmado actualmente. Tanto como para dejarle hacer un disco notable con el que hoy viajo hasta Hollywood, aunque solo sea una palabra. Así, sin moverme de la silla.

Depresión sonora y Rojuu

La canción de las 15:28. Aprovecho la bendita unión de Marcos y Roc, insultantemente jóvenes ambos; uno de Vallecas, el otro de Barcelona, para contestar a la incómoda pregunta esa que me hacen de vez en cuando de pero dime algo que escuchen ahora los chavales, que les represente y que a ti te guste. Como buen adelantado que soy, ya hablé por aquí en su día tanto de Depresión sonora como de Rojuu, pero ahora que ambos se han juntado en este disruptivo Ya no te veré, aprovecho para contestar con una canción; de largo, la mejor forma de hacerlo.

Egon Calle

La canción de las 14:19. ¿Por qué nadie me había dicho a mí que hay un tipo que canta tan bien? ¿Por qué tengo que ser el penúltimo en enterarme? ¿Por qué me contáis tantas chorradas y no me decís lo verdaderamente importante? Egon Calle. Lo repito una vez más: Egon Calle. Talento puro.

Castro

La canción de las 14:29. El bajonazo de las temperaturas no es suficiente para recuperar el ánimo y el aplatanamiento general. Que sea lunes tampoco ayuda demasiado. El facilísimo consuelo de los perdedores electorales, menos todavía. Y, sin embargo, por extraño que parezca, hay alguien que está disfrutando de su mejor momento. Ofrezcámosle altavoz. Más aún si se llama Diego Castro y fuera el líder de los añorados Disco Las Palmeras. De su debut en solitario ya disfruté como marrano en charca hace un par de años y de lo último, llevo haciéndolo ya un par de horas. He llegado a la conclusión de que me gusta todo lo que suene a Castro y de que, bien pensado, yo tampoco estoy tan mal.

Pablo Fugitivo

La canción de las 15:44. Hace menos de un par de meses me topé con un cántabro interesantísimo llamado Pablo Solo que hacía música excelente. Puede ser que con llamarse Pablo ya tengas talento para hacer canciones, también puede ser que no. El caso es que el malagueño Pablo Gómez Arjona, AKA Pablo Fugitivo, al que, igual que en el caso del otro, mucha más gente debería conocer a estas alturas de la película, solo hace que confirmar esa regla que me acabo de inventar: si te llamas Pablo, compones, tocas y cantas de manera brillante. Después de disfrutar con uno y con otro, a ver quién es el listo que me lo rebate.

Kreddo

La canción de las 19:05. Hasta a vivir en el infierno se acostumbra uno. Aunque sea sin parar de maldecir. Allí, en el fondo del averno, debe de reinar el caos porque con este calor nada puede ser ordenado. Al caos le han dedicado un buen trallazo de ritmo tres productores, Daniel, Esperanza y Pablo que, llegados de Granada, Murcia y La Palma, se han juntado en Madrid bajo el caótico nombre de Kreddo. Ojito con ellos.

Lepanto

La canción de las 15:55. Tras tres días viendo música, regreso al infierno y, oh sorpresa, sigo necesitando canciones para respirar. El almeriense Manuel Carmona encabeza un proyecto llamado Lepanto en el que el rock con clase, con mucha clase, es la base. Talento musical tristemente no comparto con Carmona, pero, casi seguro, sí generación. Comenzar un EP con un corte que se llama Load y terminarlo con otro bautizado Game Over, denota conocer el mundo Spectrum y sus benditos alrededores. Y eso es bien. De este EP destaco hoy la elegantísima Pretérito imperfecto, la mejor manera de encontrar un perfecto futuro. Sin calor abrasador, a poder ser.

Axelot

La canción de las 15:52. Primero, los contras: la letra, regu. Los autores, mal. No sé nada del dúo componente de Axelot, pero nada de nada, ni quiénes son, ni de dónde, ni si sí o si no. Después, los pros: ese ritmazo, por favor. Veinte años me he quitado de golpe. O me los he puesto, que esto tampoco lo sé.

Mira Paula

La canción de las 14:08. Así empezaría yo a hablar con mi sobrina querida. “Mira Paula”, aunque bien pensado yo le pondría una coma entre Mira y Paula por aquello del vocativo y esas historias antiguas. Y luego ya, después de dos puntos, lo que le tuviera que decir. La Paula que hoy comparto es la alicantina Paula Ruiz y hace pop electrónico preciosista y francamente bonito. Dice que es una buena gente. Y yo me lo creo. Como mi querida sobrina.