Elfuego

La canción de las 15:16. Descubrí varias cosas en un soleado jueves de primavera. Entre otras, que uno tiene amigos, aunque a veces lo dude. Otra, que el persistente suele triunfar. Y la que más viene al caso, que el nombre completo del fallecido Manolo Tena era José Manuel de Tena Tena y, sobre todo, que uno de sus hijos, de nombre Borja, hace música. Su último proyecto lo bautizó hace unos añitos como Elfuego, espacio separador excluido. Escucho este fantástico Tan solo y me vienen recuerdos, preciosos ambos, de Fabián D. Cuesta y de Iván Ferreiro. Y eso, como las sonrisas de los adultos felices, no es poca cosa.

Rezelo

La canción de las 14:25. Concluyó la Semana Santa y continúo sacrílego. Directo y al grano, que tengo poco tiempo para comer. María Bartolomé y Miguel Barrientos se han propuesto modernizar las maravillosas piezas que Federico García Lorca y La Argentinita dejaron para la posteridad nada más comenzada la década de los 30. De Los cuatro muleros a Cara Lavá, un viaje apasionante.

Belize

La canción de las 14:23. Aún conmocionado con los primeros ecos de la tremenda historia de los Supersubmarina, intento buscar música que alivie dolores. Y la encuentro, muchos años después, en lo nuevo de los navarros Belize. Cantan a un asedio, pero con su habitual y tan necesario buen rollito. Y sí, Belize, o mejor, Belice en castellano, sigue siendo un país y Belmopán, como aprendí hace tantos años para que de nada me sirviera, su capital.

El último ciclista

La canción de las 15:15. Veo carreras ciclistas con más interés que en toda mi vida. Disfrutemos de estos nuevos animales de la carretera antes de que llegue, de madrugada, el (inevitable) crujir de dientes. Gabriel García nació en Montevideo y vive en Galicia, brillantes decisiones ambas. Hace música bajo la estupenda denominación de El último ciclista y, para ello, se rodea de músicos de tronío. Si hay un nombre últimamente de moda en el santoral español es Alberto; por uno y, especialmente, por el otro. No todo lo que dice Alberto está necesariamente bien, lo canta Gabriel, eh, que yo no he dicho nada.

DA-CAT

La canción de las 15:34. Los componentes de DA-CAT no quieren dar la cara y a estas alturas ya no sé si eso es bueno o malo. Sin ver sus rostros, eso sí, sé que son catalanes, que atienden a los animales nombres de Da Coneho, Da Rhino y Da Ciervho, y que son extremadamente cañeros. Este descacharrante Ten perros (no tengas hijos) es una buena prueba de ello.

Perro

La canción de las 14:20. En aquellos tiempos felices, cuando no podía dejar de escuchar aquel inmortal Reina de Inglaterra de los murcianos Perro, el perro más famoso de estos nuevos, el superviviente Sánchez, se dedicaba a comer pizza con sus colegas. Luego, todo cambió, muy probablemente para mejor. Quito el probablemente, porque los Perro han reaparecido después de años de silencio. Escucha pariente, me mandan. Y, sin plantearme demasiado si faltaría, o no, una coma entre el predicado y el sujeto, escucho. Y muy bien.

Las nietas del Charli

La canción de las 15:25. No conocí a ninguno de mis abuelos. Murieron a mediados del siglo pasado; uno, ya mayor, el otro, de manera bastante prematura. Es triste porque, por no poder, ni echarlos de menos puedo. Las hermanas María y Raquel Rubio, nombres maravillosos, para qué hablar del apellido, honran, imagino, a su abuelo Charli. Y eso sería lo más bonito de la historia, si no fuera porque, además, cantan que es un primor. Aquí, a las mareas. En realidad, a lo que ellas quieran.