23 de junio. Perapertú

La canción de las 19:16. Por extraño que parezca y por mitos que rompa, la de hoy no es la noche más corta del año. De hecho, desde el pasado sábado los días son más pequeños. No se nota, pero es así. Lo siento. 20 segundos por arriba y otros 20 por abajo menos cada día, leí en no sé dónde. 9 habitantes dice la sabia Wikipedia que figuran en el censo de Perapertú, minúscula población de fantástica denominación situado en las estribaciones de la montaña palentina. De allí tomarían la inspiración Ahmed Moussa, Juanma Sánchez, Marcos Morán, Lucía Inthesky e Iria Iglesias para su original proyecto musical. De su producción me quedo hoy, como no podía ser de otra manera con este “San Juan”.

22 de junio. yes I M

La canción de las 19:05. Mentiría, mucho, si dijera que no he escuchado cien veces Welcome to life, de los Chinese Christmas Cards. Cada vez que en mi aleatorio de Spotify, nada aleatorio como todos sabemos, por cierto, salta esa canción, se me cambia la cara. Mentiría, también bastante, si dijera que no he pensado muchas veces qué habría sido de esos dos chavales de Barcelona que hacían las cosas tan bien. Pensé, como en tantos casos tristes, que se habrían dado por vencidos. Sonrío, ahora, al reencontrarme con uno de ellos, Mario Gutiérrez Brun, con nuevo proyecto, yes I M, y una canción titulada Amigo. Nada puede salir mal.

20 de junio. Caryatides

La canción de las 13:09. Yo lo intento, pero no me dejan. Me quiero apartar de una vez del insultante talento de gran parte de la juventud musical española, pero me resulta imposible. En sabatina y calurosa mañana lo tenía como objetivo claro, pero una chica de 22 años llamada Paula me arrastra. Y me dejo coger. Su proyecto se llama Caryatides y es, cuando menos, tan elegante como esas esculturas femeninas que gobiernan los edificios más fantásticos de la gran ciudad. Aunque las 6 de la mañana no me parezca hora para casi nada.

18 de junio. Flavio

La canción de las 19:38. Llego tarde. Hice tiempo para que no me viera todo el mundo. Quizá haya alguien que no me perdone jamás que comparta por aquí una canción de Flavio, a la sazón concursante de la última edición de Operación Triunfo. No en vano, no es la primera vez que lo hago, que por aquí ya pasaron una tal Amaia y un tal Alfred García. El caso es que vi solo cinco, insisto, solo cinco, minutos del accidentado OT de este año y supe que había visto lo mejor. Sin duda.

17 de junio. Arde Bogotá

La canción de las 18:40. No conozco Bogotá, pero la cuarentena o, más bien, la falta de fútbol y snooker, me convirtió en seriéfilo y devoré Narcos. Allí arde todo, también la capital colombiana. Cierto es que Arde Bogotá no ha inventado nada, pero sus canciones tienen un par de detalles que las hacen volar. La principal, sin duda, el enorme vozarrón que se gasta Antonio García. Un lujo que llega desde Cartagena, la de Murcia, no la colombiana.

16 de junio. La Claridad

La canción de las 17:53. Viajé del hígado al corazón de la pandemia, mas no noté nada extraño. Asintomático es adjetivo que me viene de embute. Dejé una casa para venirme a otra. Gran tenedor sería si fueran mías todas aquellas en las que me reciben bien; ya sea ella, ya ellos, ya mi sofá amarillo, pero, además de asintomático, no soy mucho de propiedades. Entre medias, escucho música. Nueva, a poder ser. Como esta orilla de La Claridad. Son cuatro, de Madrid, y alguna, Irene López, en concreto, ya se pasó por aquí antes de que todo dejará de ser como antes.

10 de junio. Bruna

La canción de las 19:41. Tarde de estrenos. Al menos, relativos. Que un grupo de músicos haya decidido reunir sus indudables talentos para crear una nueva banda es digno de aplauso. Son ya expertos, o sea que muy bien saben lo que hacen. Son César Pop, Mara Rubio, Sergio Valdehita, Coki Jiménez, Chapo González y la fenomenal Nadia Álvarez a la voz. Todos, tan ubicuos como brillantes, decidieron llamar a su nueva vida Bruna. Este Espantapájaros tiene horas y ya parece que es nuestro.

9 de junio. Sara Zozaya

La canción de las 17:08. Sara Zozaya, de los Zozaya de toda la vida, es una joven multiinstrumentista donostiarra que, no contenta con el privilegio que es vivir allí, tiene un buen grupo, Nerabe, y, en solitario, suena aún mejor. Lo último es este modernísimo lili, cantando, por supuesto, en bello euskera. Hace bastante que no lo escribo, pero no perderé la ocasión de repetirlo: no entiendo nada de lo que canta, pero mucho peor es haberle entendido todo a Amaia Montero.