La canción de las 15:53. Asistí pertérrito y pasible a una demostración musical sin igual. De nada conocía yo a Mariola Membrives y no creo que su nombre se me olvide muy pronto. Difícil encontrar un experimento de tanto riesgo. Nunca pude entrar en el Omega de Lagartija Nick y Enrique Morente, pero ahora puedo reconocer al fin que fue una tara propia. La idea de Mariola es cantar las canciones que Lorca grabó al piano con La Argentinita, pero como ella cree que hay que interpretarlas hoy: con dos guitarras eléctricas, brillante el argentino Osvi Grecco y excelso Javier Pedreira, y un trombón, tremendo ese Vicent Pérez activando y desactivando decenas de pedales electrónicos. Esta versión de estudio de La Tarara, por más que sea buena, no hace justicia a la barbaridad que se escucha desde las gradas de un escenario cualquiera.
