La canción de las 11:22. Mi hermano el pequeño se empeña en abrirme los ojos y de vez en vez lo consigue. Estos cuatro prodigios musicales se hacen llamar KAN y si me hubieran pillado pelín más joven, a estas alturas conocería enterita su vida y especialmente sus milagros. Suenan a lo que más escuchaba yo hace un par de décadas y un par de décadas después suenan a auténtica gloria. Para colmo se presentan en unas semanas en el inmortal y tantas veces visitado Festival de Ortigueira. ¿Venís conmigo? Pocos guías mejores conozco.
