La canción de las 13:53. Aún no repuesto (en absoluto) de la desdichada muerte de Glen Hansard, al que conocí como aquel guitarrista pelirrojo en la magnífica película The Commitments, el nuevo mazazo llega hoy con el fallecimiento de Manolo Solo a causa del puto cáncer. Uno de mis actores favoritos. Capaz de, con un papel de solo siete minutos, ganar un Goya. Su apelativo, Manolo Solo, le venía de su época de rockero en Sevilla. Amante de la buena música (y del Betis), le echaré muchísimo de menos en la pantalla y en los escenarios.
Mientras, la bellísima música de la zaragozana Eva McBel me acompaña en la penita.
