La canción de las 14:05. Mi profesor de escritura es tan brillante como rotundo. Asegura, citando a no sé quién, que no hay buenos autores vivos, que hay que morirse para brillar. Bien pensado, quizá sea más rotundo que brillante. Esquina Finlandia ya casi no existen. Se trata(ba) de un quinteto valenciano con notable talento para construir canciones pop y sobresaliente para autodenominarse. Han dicho que, por ahora, lo dejan. Es momento, según mi profesor, de que yo los conozca y disfrute de su música. Nunca es tarde. O sí.
