La canción de las 14:20. Mi fe en el amor es, como cantaba el gran Abel Hernández, “quebradiza y transparente“. Después de años de larguísimo silencio, Oscar D’aniello ha tenido la maravillosa idea de plasmar en un disco continuado de 30 minutos la carta de amor que le escribió en su día a su hijo, Luca, que hoy, con cuatro años de edad, es el autor de la portada. Y, por extraño que pueda parecer, esa no fue la mejor idea del cantante catalán. Helena Miquel es la mejor de todas.
