La canción de las 15:16. Descubrí varias cosas en un soleado jueves de primavera. Entre otras, que uno tiene amigos, aunque a veces lo dude. Otra, que el persistente suele triunfar. Y la que más viene al caso, que el nombre completo del fallecido Manolo Tena era José Manuel de Tena Tena y, sobre todo, que uno de sus hijos, de nombre Borja, hace música. Su último proyecto lo bautizó hace unos añitos como Elfuego, espacio separador excluido. Escucho este fantástico Tan solo y me vienen recuerdos, preciosos ambos, de Fabián D. Cuesta y de Iván Ferreiro. Y eso, como las sonrisas de los adultos felices, no es poca cosa.
