La canción de las 18:13. A mi edad, provecta por decir poco, sigo disfrutando cual cerdo en charca cuando descubro músicos extraordinarios cerca de mí. Hoy, la sorpresa me la ha dado el jovencísimo Pablo Leira, gallego él, empeñado en demostrarme que en la tierra prometida también se hace sensacional música americana. Escuchadlo. Nunca me lo agradeceréis lo suficiente.
