La canción de las 14:24. Imagino que fue el sol portugués el que me cambió. Supongo que también el mar de los atlánticos tuvo algo que ver. No se me ocurre combinación mejor. El caso es que al regresar a la música fijé mis oídos en esta fantasía de la catalana Meritxell Neddermann, hermana, no es mucho imaginar, de la talentosa Judit. Suelta, se titula. Eso hago.
