La canción de las 14:30. Lo que más admiro en un músico, quizá también en una persona común y corriente, es que cambie y que arriesgue. Será por eso que, en ocasiones, me admiro lo justo. Hoy, en semanasantero viernes llamado de dolores, comparto algo de lo último y muy sorprendente hecho por Pol Battle, antes experimental músico al frente de los Ljubliana and the Seawolf y ahora trovador impenitente. A su lado, otra joven conocida por estos pagos, Rita Payés, tan llena de talento. Si hubiera más saetas como esta La manzana, saldría más a la calle estos días.

