Jack Bisonte

La canción de las 19:27. Quien tuvo, retuvo. La excepción a la regla era yo jugando al baloncesto, cuando mis piernas no daban a basto con lo que el cerebro les ordenaba. Pero la regla es, por ejemplo, Jack Bisonte, el dúo formado por Miky Lagoona y Carlos Amelivia. Tan brillantes hace unos añitos en aquel formidable We don’t hate. Igual, o más, en este novísimo Blue Hydrangea. Elegantísimo pop hecho aquí al lado con la sutileza de allí lejos.

Compro Oro

La canción de las 18:33. Hubo un tiempo en el que las calles de mi barrio se llenaron de tiendas de Compro Oro. Ni siquiera ellas pudieron hacer frente a la maligna invasión de las apuestas, aunque alguna queda en pie. Hubo un tiempo en el que en las radios y en las teles sonaban, sobre todo, rumbas y flamenco del fácil. Ni lo uno ni lo otro me llamó nunca la atención, aunque ahora reconozco el valor de tratar de rememorarlo. Eso hacen, con indudable talento, los almerienses Compro Oro.

Drexler + Mon Laferte

La canción de las 13:20. Santificaré la extraña fiesta añadida rompiendo, por un día, la tradición de compartir novísima y espléndida música nacional. Volví ayer al cine y no supe por qué tardé tanto en regresar. Pocos lugares más seguros; ninguno más mágico. No hay casi nadie en el mundo que me conozca tan bien como Cesc Gay. No hay nadie en el mundo que, sin conocerme, sepa tan bien quién soy. Si no, no entiendo cómo sus obras conectan de esta forma conmigo. Su última, y breve, película, de nombre Sentimental, es espléndida. Como las anteriores. Y se cierra con esta maravilla que hace unos cuantos años recetaron el siempre magnífico Jorge Drexler y la no menos brillante Mon Laferte. Feliz.

Xenia

La canción de las 15:22. Crecí en los ochenta, pero solo de tamaño. Solo a finales de la década empecé a disfrutar de la música. Por eso, todo lo que ahora me hace regresar a aquellos años de sintetizadores molones y entonces desconocidos, me engancha. Por ejemplo, esto de la jovencísima valenciana Xenia.