La canción de las 11:21. Lo que me faltaba para el duro. Si más de una de mis impenitentes seguidoras se sigue preguntando qué es exactamente lo que me pasa a mí con Galicia, voy y me encuentro con lo que nunca sospeché: un gallego descendiente directo de Robert Johnson y del mejor blues de todos los tiempos. Como para quererme ir jamás de la tierra prometida. Se llama Carlos Childe y hace verdaderas barbaridades musicales. La última, este fantástico “Devil’s On The Sidewalk”, que hoy regalo, como casi siempre, sin pedir nada a cambio más allá del pleno disfrute.
