2 de junio. The Homens

La canción de las 11:41. Huelo, de nuevo, a mar. Debo tenerlo cerca, aunque solo sea en mi cabeza. Tengo el estómago del revés, pero la palabra calamar resuena en mi cerebro. No podría vivir el calamar en, pongamos por ejemplo, el bosque. Un ser vivo llamado calabosque no tendría demasiado sentido. Calamar lo tiene completo. Hace cuatro años que esta chavalada gallega llamada The Homens decidió colgar los instrumentos tras una fructífera trayectoria. Ellos quisieron ser calamares. Ahora regresan para dar un solo concierto en Santiago. ¿Por qué no más?

8 de mayo. Niño y pistola

La canción de las 12:40. Porque este espacio cibernético dicen que es, aunque mi cabeza no lo pueda entender del todo, completamente ilimitado. Porque de no ser así, no tendría espacio suficiente aquí para escribir nombres de cantantes y grupos que no me importaría nada que se separasen y se dedicasen, por poner un ejemplo, al nobilísimo arte de escardar cebollinos. Habría empezado ayer a escribir y aún hoy a estas horas estaría completando la lista. Pero no. Se tienen que ir los mejores. Como casi siempre. Hace algún que otro año descubrí a los gallegos Niño y pistola y me enganché a su fantástica música. Hoy se despiden en el mítico Capitol de Santiago. Lo harán, aunque yo no pueda acompañarles, a lo grande. Al igual que lo han hecho con su último material discográfico. Cuatro canciones cuatro, pero qué cuatro, con esta última, mi regalo de hoy y para ellos, de ocho minutos de duración. Como en los viejísimos tiempos. Ya que se van, que les vaya muy bien.