14 de junio. Vera Wenzel

La canción de las 13:31. Disfruto con la idea de despertarme en el día equivocado. Hoy me pasó. Todo hacía indicar que esta era una nublada mañana más de miércoles cualquiera. El hecho de despertarme sin chirriante ayuda mecánica me hizo dudar, mas aún continuaba seguro que de que a media semana estaba. La segunda pista, el inquietante silencio en el patio, provocó que me levantara directo a la cocina. Allí, puse la radio y esta estupenda canción de Vera Wenzel sonó. “Domingo” se titulaba. No se hable más. Y ya no se habló.

6 de junio. Sagrada Familia

La canción de las 16:14. De joven, a veces, iba a misa los sábados por la tarde. Vale para el domingo, me decían. Previsión católica se debió de llamar eso. Prevenir antes de curar, entendía yo. Ahora suelo visitar los templos ora por turismo, ora por celebraciones varias. A falta de misa me suelo centrar en mis asuntos. En serio afirmo: Hasta que no haya iglesias de guardia, abiertas 24 horas, será más complicado verme por allí.Sagrada Familia son tres, obvio, mas tres chicos de Barcelona que hacen música encantadora. Elijo en esta sabatina tarde calurosa su fantástica “Justicia veraniega”, que viene no sé si pintado, pero cuando menos coloreado.
http://sagradafamilia.bandcamp.com/track/justicia-veraniega-2

Reseña de "Birdcage" de Vvltures

De jaulas oscuras
Siempre me pregunto por qué la mayoría de los cortometrajes han de ser una sucesión de neuras, todas oscuras, la mayoría claustrofóbicas, de esas de no sufrir nunca lo bastante, de pasarlo horriblemente mal. Pensé que solo pasaba en el mundo del cine, mas confirmo escuchando la presentación de Vvltures en formato EP, que en la música también hay cabida para las obsesiones más negras que en la historia han sido. Con muchos pájaros debieron de soñar los componentes de este quinteto barcelonés en su más tierna infancia. Su impronunciable nombre ya es una pista. El título de su primer EP, “Birdcage”, jaula en román paladino, la confirmación de la sospecha.
Vvltures BirdcageHacen música que no está entre mis preferidas. Lo admito. Beben, escriben los que controlan del particular, del post-punk, el post-rock y el noise-pop y reconozco que tanto guioncito acaba por aturdirme. Aplaudo, no podría ser de otra manera, su valentía para salir al mercado con la que está cayendo y su perseverancia para enseñar cómo interpretan ellos la música que tanto les gusta. Todo, por cierto, en inglés, como la mayoría de los que empiezan. Como la minoría de los que siguen.
Que me perdonen los ortodoxos, pero en “Runaway”, el corte que abre su presentación pública, aprecio un hipotético gusto por Depeche Mode, y eso supone todo un halago por mi parte. Restos de la música industrial comandan el comienzo de “Parasite”, pieza que continúa por oscuros derroteros guitarreros que mejoran a partir de la tercera escucha. Si dijera que “Dance”, el tercer corte, me gusta, mentiría, pero poco. No es luminosa precisamente, pero significa un interesante paso del ecuador, como un respiro, una necesaria toma de aire. Hay más sintetizador y se nota. Al fin y al cabo, es de baile de lo que se habla y la danza algo de alegre suele tener. O no.
La canción que da título al EP enlentece el proceso y también eso, en cierta manera, se agradece. El disco concluye con “Moonrise” y nuevamente se me aparece Dave Gahan y a veces la luna a la que cantan se convierte en creciente, incluso en casi llena. Son más de ocho electrónicos minutos, que harían las delicias de algún que otro conocido. Las mías, no del todo, pero sí se quedan cerca. No es, para nada, la peor manera de terminar. Más bien, lo contrario.
La música son, básicamente, gustos y colores. Los primeros son míos y los segundos, en esta presentación de Vvltures –aconsejo, abusando de la confianza, un cambio de nombre por aquello de la cuestión comercial, por complicada que sea-, están entre el gris marengo y el negro azabache. En todo caso, entre este al menos arriesgado “Birdcage” y lo penúltimo de Melendi no tengo duda. Siempre hubo clases. Aunque, por lo que veo y escucho, yo me perdiera alguna de ellas.
Publicado en www.elmundodetulsa.com