La canción de las 15:15. Nunca fui de muy de punk, pero ahora, como escucho de todo, noto que hay ratos en los que necesito una buena descarga. Ideal, entonces, este Bailando, de LA ÉLITE, un salvaje dúo de Lleida que dice hacer synthetic punk. No lo podría haber dicho mejor.
La canción de las 15:25. Crecí admirando a Los Sencillos y, cuando supe que detrás de aquel pop británico hecho en Cataluña estaba Miqui Puig, nunca dejé de hacerlo, ya de mayor. Le sigo de siempre y disfruto mucho de su gusto musical desmesurado. Ahora, sorprende con nueva canción, plena de elegancia, en compañía de Irantzu Valencia, la inolvidable voz femenina de La Buena Vida, Miedo, cariño y cajas de ritmo como filosofía de vida. Disfruten.
La canción de las 15:45. Pensabais que no, y no me extraña, pero he vuelto. Y lo hago bajando al barro de eso que llaman música urbana por no llamarla directamente música buena. Goa es uno de los estados que conforman la India y en el que, además de otras lenguas, se habla portugués. Esto es todo lo que yo sabía. Ahora he aprendido que un tipo de Valencia se hace llamar así para cantar y que para hacerlo frecuenta a gente como Yung Beef o La Zowi, que aún me dan miedo. En este vibrante In the City se presenta con el productor yanqui Fish Narc. Suena bien.
La canción de las 14:32. Bien se sabe por aquí lo que me gusta combinar tradición analógica con tecnológica modernidad. Mucho de lo mejor que se hace en España en esa imbatible combinación sucede en Galicia. Por algo será. Para empezar, porque allí hay tradición musical desde que no había ni notas. Olaia Maneiro, Aida Tarrío y Sabela Maneiro, jovencísimas pandereteiras de gran talento, lo saben bien y lo hacen mejor. Y sí, Tanxugueiras pueden representar a España en el próximo Festival de Eurovisión. También, por sorprendente que pueda parecer, habituales de este modesto blog de música e ilusiones como Rayden, Javiera Menao la siempre estupendísima Rigoberta Bandini. Me hago mayor.
La canción de las 15:24. Cuando Ares Negrete nació en Alicante hace solo 20 años, hecho que debería estar terminantemente prohibido, lo de nacer en 2002, no lo de Alicante, o sí, vaya usted a saber… a lo que voy. Que cuando Negrete vio la luz, la música que a él más le gusta había pasado ya a mejor vida. Por eso, aún es más de valorar que este chaval tan peculiar haya hecho un disco entre ochentero y noventero y lleno de sintetizadores bajo el nombre de Nueve desconocidos. Lo llaman post punk y dark wave y algo así debe ser.
La canción de las 14:48. Este blog de música e ilusiones se hace tan mayor que posee archivo feliz y documentación dichosa. Sin saber, sigo a Joshua Díaz desde hace mucho tiempo. Lo descubrí, claro, tocando la batería con los tristemente disueltos Hola a Todo el Mundo. Años después, pasado el luto, me reencontré con este madrileño de la sierra con aquellas `preciosidades que hacía con La casa del árbol. Desaparecido de nuevo, me topo ahora, feliz y dichoso, con él en forma de rebeco frágil y montés. Esperando a la próxima estoy.
La canción de las 14:42. Pasé una noche toledana a cuenta de la eufemística vacuna de refuerzo. Deliré, pasé frío polar, tuve fiebre, soñé con monstruos, en fin, nada nuevo. Desperté y, claro, seguía surrealista. Y seguro que por eso se me cruzó en el camino esta recreativa versión que este cuarteto manchego-valenciano llamado MESETA ha hecho del clasicazo del grandísimo José Luis Perales. Espero que mi madre me lo perdone.
La canción de las 14:31. Leo el nombre de este original proyecto musical y veo un óleo con infantes peleándose. Pero la metáfora es lo que tiene, que lo aguanta todo. Hace años descubrí uno de los incalculables grupos granadinos que pululaban por el mercado del arte alternativo. Se hacían llamarAurora y su extraordinario Transparente resonó en mi cabeza durante años. Tiempo después, Javier Bolívar regresa a la escena con Niños luchando. Escucho La tormenta y los pequeños desaparecen.
La canción de las 14:10. Conviene no perder pista de lo que hace la chavalada de hoy. Digo en música, claro, que el resto me importa menos. Andan por lados dispares, abiertos a todo y sin miedo a casi nada. Por ejemplo, el trío valenciano Amor Butano, que dicen hacer pop sintético. Aquí cantan, junto a Ciberchico y a Valverdina, de las imprescindibles Cariño, a Esta era, como si fuera suya. Y lo es.
La canción de las 14:32. No sé si habrá alguien al otro lado. Estos puentes que nadie entiende en el mundo entero nos hacen felices y, por primera vez en la historia, creo que nos los merecemos. Para celebrarlo, me quedaré en casa, pensando en el tiempo que tendré para hacer las cosas que nunca hago. No las haré, claro, pero, por si luego se me olvida, compartiré algo de buena música. Pocas veces había escuchado yo el euskera tan bien acompasado con excelentes melodías pop. Sin ir más lejos, esto es lo nuevo de un brillante quinteto de Aizkoitia llamado Bulego, acompañados, en este caso, por esa jovencísima y talentosa bilbaína que atiende al nombre de Maren. Ni idea de qué dicen, pero qué más da.