Pieles Sebastián

La canción de las 14:28. Resulta que Furs by Sebastian es el título del cuarto episodio de una serie de Netflix, Maniac, a la que no tengo el gusto de conocer. A mí me molaba mucho más pensar que era un antiguo establecimiento del centro de Murcia al que iban a comprar los abuelos de los hermanos Cerdá, Juanfra y Pablo, de Marcelino Navarro y de Jesús Cobarro. Sea como fuere, y sobre las cenizas de los extintos Kracauer, los Pieles Sebastián suenan potentes y decididos. Si te vas sin escucharlos será un problema tuyo.

Pipiolas

La canción de las 15:09. Tiene algo la palabra pipiolo, más aún en femenino plural, que me encanta. No sé por qué. Quizá por ser término viejuno y modernísimo a la vez. Pipiolas son Adriana Ubani y Paula Reyes, el último dúo aparecido en el inquieto mundo de la música nacional. Cantan al típico Narciso de turno, que tiene pinta de ser más pipiolo que ellas.

Laura Esparza i Carlos Esteban

La canción de las 15:09. Me está costando regresar a la negatividad. Me echaban de menos, cierto, pero a veces creo que el que ha vuelto ha sido otro. Eso sí, sea quien sea, a ese tipo negativo le sigue gustando tanto la música buenísima como a aquel otro que fue positivo por poco más de una semana. Hoy descubrí, o descubrió, y al momento compartí, o compartió, lo primero que escuché, o escuchó, vete tú a saber, de los valencianos Laura Esparza y Carlos Esteban. El título de la canción es Granada, no habla de ciudad alguna y es elegante a más no poder.

Cosmic Wacho

La canción de las 14:50. Vi caras conocidas en el triunfal regreso a la negatividad. Es mi particular lugar seguro, nada que ver con la cada vez más odiosa y ubicua zona de confort, esa que solo me lleva a la sección de sofás de Ikea. En uno de ellos vi hace unos días, positivo hasta las trancas, la película Ya no estoy aquí, agotadora pero adictiva oda a la cumbia colombiana, esta vez exportada a México. Cumbia psicodélica es lo que dicen que hacen el malagueño Alejandro Domínguez y el mexicano Franco Felici. Y es, en este caso, solo adictiva.

Error 97

La canción de las 14:30. Yo era más del error 404, pero este 97 también tiene cierta gracia. Esos nuevos grupos del punk rock de los que usted me habla ya tienen sucesores. Sin ir más lejos, este trío madrileño, Álvaro (guitarra y voz), Sara (bajo) y Nico (batería), que se hacen llamar Error 97. “Tengo muchas ganas de irme aquí“, cantan en su nuevo Mariposas. Yo también.

Cucuibu

La canción de las 14:05. Conozco todos y cada uno de los rincones de mi pequeño hogar. Hablo con ellos y algunos, los más luminosos, me responden. El encierro me está haciendo más raro, si eso fuera posible. Ahora ya no me conformo con compartir buena música que poca gente haya oído, sino que elijo estupendas canciones que muy poca gente haya escuchado y de cuyos autores sea complicado saber nada. Ese es el caso de quien esté detrás de Cucuibu y que canta como el gran Nacho Umbert. Además, habla del preciosamente soviético Treptower Park. Ay, Berlín.

Ven’nus

La canción de las 14:36. Afortunadamente, este modesto blog de música e ilusiones no conoce de cuotas ni de imposiciones al 3 por ciento. Solo pone canciones que le provocan algo, estén hechas en la lengua que sea. Hoy el blog está contento porque recibe la visita de la jovencísima Valèria N. Saurí, de Sabadell, que llamándose Ven’nus y en compañía de Maio Serrasolsas, canta muy dulce, en catalán, algo que no entiendo, pero que disfruto. No hay mucho más.

Total Noventa

La canción de las 19:54. Trabajar desde casa atonta. Por más que ya sea común, como cantaba El Último de la Fila, no me acostumbro. Se pasa el tiempo como si no hubiera; cuando lo hay, aunque no se encuentre. Por eso, y por motivos muy positivos, hoy comparto música a deshoras. Jorge Esteban (guitarra y voz), Javier Montañés (guitarra y voz), Juan Machín (bajo y voz) y Juan Nerín (batería) son, como tantos otros buenos, de Zaragoza y nacieron a mediados de los 90. Hacen pop de guitarras crudas y cantan a las Aerolíneas Argentinas, también muy noventeras. Yo una vez volé con ellas, regresé enfermo y, como solía pasar antes, cuando aún teníamos educación, no se me ocurrió contagiar a nadie.

Egon Soda

La canción de las 14:18. En el cole, para qué mentir, me ponían más positivos que negativos. Luego, el fin de semana, al mirar la clasificación futbolera en el As, veía positivos al lado de los puntos de los mejores equipos. He regresado al positivo. A ver si, por lo menos, algo se me pega. Pese a ello, hoy estoy contento. No todos los días puede uno descubrir primero y correr después, para compartir una nueva canción de Egon Soda; para mí, en el indiscutible podio de los mejores grupos de este país. Pocos hacen las letras que receta sin misericordia Ferrán Pontón y nadie, nadie, las puede cantar como Ricky (conocido en su casa como Federico) Falkner. La primera entrega de su esperadísimo nuevo disco, Todo lo que sangre, es, de nuevo, un maravilloso y combativo poema cantado.