Flamingo Tours

La canción de las 14:33. Buscaba música de Semana Santa y mi inconsciente me llevó, con mucho sentido, hasta las benditas salvajadas que, desde Barcelona, hacen los Flamingo Tours. Pertenecientes a ese maravilloso circulo musical que comparten con bandas sagradas como The Limboos, Los Saxos del Averno y hasta Los Mejillones Tigre, el ritmazo vive en las cabezas de Myriam Swanson, Joan Vigo, Artem Zhulyev, Santos Puertas, y Salva Suau. Y, afortunadamente, lo sacan de ellas para disfrute del más pintado de los cofrades musicales.

Turian Boy & Navxja

La canción de las 20:30. Con tantas procesiones que ver, de aquí para allá, apenas tengo tiempo para compartir nuevas (y muy buenas) canciones. Tampoco para trabajar (lo justo), escribir (menos), leer (bastante), ver peliculones en el cine, otros menores en la tele, jugar al snooker, visitar cementerios de día, correr… solo procesiones y más procesiones; en fin. A lo que voy. Es tarde, pero como es de día parece menos. La hora justa, en todo caso, para compartir lo nuevo del productor Alejandro Vidal, valenciano, de ahí lo brillante de Turian Boy y la afrocolombiana, vecina de mi querido Leganés, llamada Navxja. Esta ciudad se llama y suena francamente bien.

Hoonine

La canción de las 14:48. Soy perseverante. Hace unos añitos descubrí que la murciana Carmen Alarcón contaba con una de las mejores voces de esa música española que, desgraciadamente, muy poca gente escucha. Insistiré. Soy obstinado y tenaz, y además, como bien se ve, me encantan los adjetivos, los que más, por supuesto, los rimbombantes. Carmen acaba de lanzar un disco llamado Roca Roja del que ya compartí hace un par de años, sin saberlo claro, aquel mágico Charco. Ahora, ya con el trabajo en el aire, llega Fútbol, sí, sí, fútbol. Y suena estupendísimo también.

Pol Battle y Rita Payés

La canción de las 14:30. Lo que más admiro en un músico, quizá también en una persona común y corriente, es que cambie y que arriesgue. Será por eso que, en ocasiones, me admiro lo justo. Hoy, en semanasantero viernes llamado de dolores, comparto algo de lo último y muy sorprendente hecho por Pol Battle, antes experimental músico al frente de los Ljubliana and the Seawolf y ahora trovador impenitente. A su lado, otra joven conocida por estos pagos, Rita Payés, tan llena de talento. Si hubiera más saetas como esta La manzana, saldría más a la calle estos días.

AMORE

La canción de las 15:27. Siempre me llamó la atención que un pueblo se llamara Lo Pagán, más propio de la China meridional que de La Manga murciana. Nunca estuve allí, ni estaré, pero de por allí es María Moreno, musicalmente conocida con el romanticón AMORE. Dice de sí misma que es murciana y estupenda. Escuchándola, estoy convencido de que es así.

ETM y Mariagrep

La canción de las 15:17. Me voy de aquí para siempre. Que no. Que no se asuste mi legión de seguidoras, que aún no haya llegado el momento de largarme. El día que lo haga, creo que no lo avisaré; no seré como esos tuiteros que avisan de su desaparición de la red con la gravedad propia con la que lo haría alguien interesante. Me voy de aquí para siempre es lo que canta la gallega Mariagrep, acompañada por la estupenda base proyectada por el productor ETM. Y la combinación queda fetén. Me quedo, entonces.

Raqqe

La canción de las 15:56. He decidido no volver a empezar estas líneas con aquello de que “vuelvo después de unos días…” porque me he dado cuenta de que no paro de volver. Lo hago hoy, así, sin más, para compartir una versión molona. La Mosca era un grupo argentino de esos de un solo éxito, si es que aquel Para no verte más fue eso. Ahora, una jovenzuela sin complejos y con talento, imagino que de nombre Raquel, ha hecho una cover (así se llaman ahora) de lo más pintona. A ver si os gusta.

Ana Webb

La canción de las 15:21. Sería fantástico que la ovetense Ana fuera familia lejana del gran Spud Webb, aquel mito baloncestístico de mi juventud que hacía cosas loquísimas pese a no llegar al 1’70 de altura. Desechada la idea, me quedo, que no es poco, con la música de esta joven talentosa que canta desde su casa diciendo cosas curiosas. Su EP se titula Que no llegue el verano y, pese a que me gustan sus canciones, no puedo estar más en desacuerdo con ella.

Los Madison (para Celia)

La canción de las 16:06. En cualquier momento despertaré de la pesadilla y Celia volverá a estar aquí, con nosotros. Mi compañera Celia Sánchez, la de la sonrisa eterna, la de la luz en el rostro, la de las preguntas incómodas, la de la escritura fácil, la de las risas sobre el escenario. Se nos ha ido y, además de cagarme en todo, solo se me ocurre agradecerle el tiempo que pasé con ella. Entre las cosas que teníamos en común no estaban los gatos (sus nenes Ron y Leo), pero sí la música. Recuerdo, entre otros muchos, su amor por todo lo que hacía su amigo Txetxu Altube. Repito hoy, entre lágrimas y rabia, como modesto homenaje, la canción más inmortal de su grupo, Los Madison, que ya compartí por aquí hace cientos de años. Era de sus favoritas. Nos costará tanto olvidarte, Celia, que nunca jamás lo haremos.

Antònia Font

La canción de las 15:03. Después de días de abandono semiobligado, regreso a lo grande a este placentero juego de compartir belleza. Lo hago contento porque han vuelto los Antònia Font después de casi una década de relativo silencio. Lo de relativo tiene que ver con aquellos luminosos trabajos en solitario de Joan Miquel Oliver, pero ahora, juntos de nuevo, todo vuelve a sonar tan bien como hace diez años. Con las letras de Oliver y la voz de Pau Debon, el mundo es un poco mejor después de volver a escucharles cantar en exquisito mallorquín. En época de penas, disfrutemos del regreso.