La canción de las 15:22. Por lo que sea, últimamente voy al fisio. Al de fuera y a la de dentro. La próxima vez que acuda, que será pronto, les repetiré que pocas cosas me recuperan más que descubrir música que, como a mí me gusta, gustará a muchos, más, incluso, a muchas. Paco Pecado es una denominación fantástica, pero escuchadme (leedme) un momento: si Javier Morales hubiera optado por llamarse Manolo Pérez para esto del talento compartido, este Cachito de pastel sería igual de esplendente. “Por los errores del pasado, que hoy no hace falta recordar, que este pastel envenado, de regusto reposado, nos ayude a olvidar“. ¿Es o no?
Autor: admin
Yawners
La canción de las 14:52. Me propuse dejar de hablar mal de mi ciudad natal. Duré poco, pero está en mi particular lista de podrías. Todo lo que pienso sobre ella es cierto, pero es posible que no me haga bien proclamarlo a los cuatro vientos. Fueron las raíces y será el destino. Comparto origen con la salmantina Elena Nieto, la chica que cada vez se esconde menos detrás de Yawners. La conocí cantando en inglés, pero en ese perfecto castellano que nos gastamos los charros, también me gusta. Vámonos de viaje a Salamanca o Cancún, propone. Conocidas ambas, tengo dudas.
Sabe
La canción de las 15:13. Recuerdo aquella publicidad de televisores que decía eso de El que sabe, saba. Pues Sabe sabe. Sabe es Sabela Amanda y dice que si se pone a pensar, escribe canciones. Envidia es poco. Yo, si ahora me pongo a pensar, me pongo triste, pero, como ha venido, se irá. Mientras, hacedme caso y escuchad muy fuerte a Sabe, que es gloria bendita.
Juana
La canción de las 15:23. Contaré, por primera vez por escrito, una vivécdota que siempre recuerdo cuando alguien me habla de Béjar. Una noche inconcreta, en una de mis vidas anteriores, participé, como acostumbraba pese a mi corta edad, en la tradicional reunión para maquetar la portada de un periódico de provincias. Ilusionado como pocas veces, le vendí al director un notición de deportes que se había producido en aquella localidad del sur de mi provincia y que yo creía de entidad suficiente como para encontrar un hueco entre anuncios de todo tipo y noticias políticas que solo importaban a sus protagonistas. Tras un silencio pelín incómodo, unas cejas levantadas y una frase que jamás olvidé: “Una vez fui a Béjar y estaba cerrado”. Juana no es una mujer, sino un tipo llamado Juan Anselmo, natural de un lugar estupendo llamado Fuentes de Béjar, y que canta al Cortinglés. Así como suena.
TG&SOA
La canción de las 17:53. Por lo que sea, estoy viendo fútbol muy por encima de mis posibilidades. Mi móvil de penúltima generación está cercano a su deceso; por edad, pero también por uso desmedido. No sé si me entendéis, pero necesito, me urge, vamos, saber dónde juega Stanciu, de qué equipo es ese central inglés que no he visto en mi vida, o cuántos kilómetros de frontera comparten Turquía y Georgia. La curiosidad enfermiza. La misma que me hace buscar, sin éxito, por qué coños Daniela, Rubén, Piero, Adrián y Miguel Ángel se hacen llamar TG&SOA. Me urge explicación. Desde Alicante o desde donde sea. Suavizo la espera degustando su estupendo EP de debut con este encantador Dani se va al pueblo. ¿Os he contado que yo nunca tuve pueblo al que regresar? Esa es otra historia.
Amore
La canción de las 18:19. Si el reto es abrir el paraguas en plena canícula prematura para protegerme de males mayores, lo haré, aunque correr no pueda. Si lo es explicar qué significa la producción en una canción, aquí tenéis un ejemplo maravilloso. Si el desafío es, al cabo y, sobre todo, al fin, compartir por aquí todo lo que haga la murciana María Moreno, Amore en esto del desmedido talento, adelante con los faroles.
Montefuji
La canción de las 14:50. En mi otra vida estudié japonés. Aprendí, me dolió la cabeza y, a causa de la posterior falta de práctica, olvidé todo. En mi vida anterior a mi otra vida, estuve un día en Castellón. También se me olvidó. Los Montefuji son de allí y llevan diez años haciendo canciones estupendas.
Estado temporal
La canción de las 14:48. Hay estados unidos, fallidos y asociados. Hay otros, que menos mal que son temporales. Hay tiempos que, por suerte, son estáticos. Desde Sevilla, esta banda liderada por Francisco Naranjo hace pop atemporal y notable.
Laaza
La canción de las 14:18. Transito del desamparo a la armonía y todavía hay quien dice que lo importante es el camino. Si acaso, las alforjas, más si son en forma de música. La jovencísima Laura Aznar hace canciones bajo el nombre de Laaza. Pisaflores es una de ellas.
Béla Sándor
La canción de las 15:32. En nuestra vida real siempre fuimos decadentes, cantaba Calamaro antes de que las drogas dejaran de impulsar su enorme talento para afectar de manera traumática a su ideología. La vida real, el concepto. En mi vida real tengo una habilidad especial para localizar a la gente según como se apelliden. Así soy y así se me quiere. Sé, sin duda alguna, cómo acaban los apellidos de la mayoría de los georgianos y me sucede lo mismo con los armenios. Si Béla Sándor existiese, solo podría ser húngaro, aunque solo fuera por tipos apellidados Lugosi o Kocsis. Desconozco qué ha llevado a Álex Ortega y a Alberto Riazuelo a llamar así a su nuevo proyecto musical. Sí que sé que, en mi vida real, todo lo que hace Ortega, conocido por las inmensas bondades musicales de Calavera, me gusta. En cada amanecer y también cuando cae el día.
