La canción de las 14:12. Me entusiasma la expresión “por lo que sea“. Me ahorra tanta explicación… Por lo que sea, últimamente miro mucho al cielo. El de este miércoles de diciembre que parece, como mucho, un lunes cualquiera de octubre, es azulceleste, así, todo junto. Al bajar la mirada al suelo, busco la música que preciso y, sin saber cómo, la encuentro. azulceleste son Matteo Sibille y Cote Fournier haciendo música preciosa desde Barcelona.
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Verde Prato
La canción de las 14:10. Ahora que se empieza a celebrar el nosecuantos aniversario de la sacrosanta Constitución, a mí me interesa mucho más que Los Punsetes cumplen veinte años de estrambótica carrera musical cantando verdades, no como lo otro. Para conmemorar tan gozosa efeméride, que también existe en singular, pulula en redes un discazo de versiones titulado, cómo de otra manera, Que le den por culo a tus amigos. Una de mis preferidas de siempre de la banda madrileña es, por supuesto, Opinión de mierda. Después de escuchar esta libérrima adaptación de la tolosarra Ana Arsuaga (aka Verde Prato), mucho más.
Javypablo
La canción de las 14:53. Leo el apellido Imbroda y la cabeza me lleva a lo que me lleva, a aquel brillantísimo entrenador y seleccionador de baloncesto que tristemente murió hace un par de años de esa enfermedad a la que, a veces, no nos atrevemos a llamar cáncer. Leo que es el apellido de Javier y Pablo, dos hermanos malagueños que, efectivamente, son hijos de ese padre. Tengo que despertar es su última canción. Seguro que su padre estaría bien orgulloso de ellos.
unsalto
La canción de las 15:34. Noto cierta obsesión por separar (se). Con lo bonito que es todo junto. Mucho mejor unsalto que un salto, dónde vas a parar. Leo unsalto ymeimpulso. Jano, Pablo y Pedro guitarreando desde Barcelona.
Moncaya
La canción de las 18:06. Hay un rato mágico cuando vas por carretera desde Soria, que también existe, a Zaragoza en el que no paras de ver el Moncayo. Te mueves tú, claro, mas pareciera que es el majestuoso monte el que se va desplazando poco a poco. Afortunada, en esos parajes se crio Virginia Alonso. Ahora, de mayor y viviendo en México, homenajea a sus orígenes con talento desmedido.
La hermana de miguel
La canción de las 14:13. Victoria es la hermana de Miguel. ¿Y quién coños es Miguel? Pues Miguel Trías de Bes, cantante que ya pasó en su día por este modesto blog de música e ilusiones. En mi archivo de canciones encuentro otra, en esta ocasión de los muy punkis El diablo de Shanghai, firmada, entre otros, por Juan. ¿Qué Juan? Efectivamente, Juan Trias de Bes. Si fueran judíos o ricos, hablaríamos de lobby. Si fueran del PSOE, ni se mirarían a la cara.
Roserona
La canción de las 14:12. Si a mezclar el español con el inglés acordamos denominarlo spanglish, ¿cómo llamamos a combinarlo con el catalán? En lo que lo pensáis, os dejo disfrutando con la maravilloso voz de Roserona.
Tramposo
La canción de las 14:21. Allí estaba yo también viendo ciervos berreando en la tele pública. Los que rodean al gran Broncano son incluso más geniales que él. Entre todos, hartos de mafias, idearon la mejor forma imaginable de mostrar su asco y su hastío: veinte minutos de imágenes de animales. Rodríguez de la Fuente hubiera sonreído. No contentos con ello, y para que el parque de bolas resultara aún más confortable, ilustraron musicalmente semejante arsenal con alguna de la mejor música hecha últimamente en este país. Que si Estrella Fugaz, Templeton, la gigantesca Tulsa, los Alcalá Norte… casi, casi un paseo por este modesto blog de música e ilusiones. Sonó algo, bueno, por supuesto, que yo no conocía, que también queda de eso. Aarón Aguilera se hace llamar artísticamente Tramposo y nunca pareció mejor bautizado un proyecto musical.
Casero
La canción de las 14:53. Dos realidades: me considero bastante casero y me gusta bastante todo lo que hace, y cómo lo hace, Gabriela Casero. Acaba de sacar nuevo álbum y está fantástico. De todas las canciones, Cada superficie es de mis favoritas.
Goulash!
La canción de las 14:51. El único día que comí goulash en mi vida aún no había llegado ni el McDonald’s a Budapest. Conocí una ciudad preciosa, con la soledad que cuentan que perdió hace ya décadas y con cierto aire soviético que la hacía testigo de la Historia. La segunda vez que como goulash en mi vida es hoy y lo hago en formato de proyecto en solitario de Tábata Pardo, a la que recuerdo de su época en las rompedoras Rayo. Por lo visto, me sigue gustando.
