10 de mayo. Fon Román

La canción de las 14:21. Siempre me gustó el segundo plano. Lo sigo adorando, de hecho. Pese a lo que pueda parecer, no todo en Los Piratas era Iván Ferreiro. Su innegable carisma y su descomunal talento no lo ponían fácil pero el que tocaba la guitarra, con semejante destreza, era Fon Román. Ambos fueron artífices de algunas de las mejores canciones del pop español de los últimos tiempos; “El equilibrio es imposible“, de 2001, es, sin duda, una de ellas.

Tras años de silencio, Fon Román anuncia ahora nuevo disco. Las relaciones con Ferreiro fueron distantes en algún momento, pero las últimas visitas de Iván a México, donde vive Román, dejaron vibrante prueba videográfica de feliz reencuentro. Un episodio más del idilio es este profético “El equilibrio es posible“, que acaba de lanzar Fon con la colaboración estrecha de su hermano más famoso.

9 de mayo. Le Parody

La canción de las 15:39. Atiende al nombre de Soledad Sánchez Parody y artísticamente al de Le Parody. Es malagueña y vieja conocida de este blog de música, ilusiones y, ahora también, elecciones. Hace seis años ya que me sorprendió con aquel admirablemente extraño “Love me (La necesidad)“. Ahora, lo vuelve a hacer con algo extrañamente admirable llamado “Europa”. Que suena así de bien y de valiente.

8 de mayo. Mori

La canción de las 15:45. Pocas cosas tan democráticas como la música actual. Un chaval del que no sé casi nada piensa una canción en su habitación y, (la clave) como tiene talento, la hace y la pone al alcance de todo el mundo. Busco a Mori en las redes sociales que yo más recojo y sólo encuentro su huella en otra en la que me pierdo casi antes de entrar. Escucho este q no, trasunto guasapero del celebérrimo Que no, de Deluxe, y, al momento, decido compartirlo. Todo muy democrático.

7 de mayo. Colectivo DA SILVA

La canción de las 15:34. No paran de hacer buenísima música en Granada. No se cansan. Seguro que lo intentan, pero no me consta. Mi último descubrimiento nazarí es Colectivo DA SILVA. Se autodefinen como colectivo porque son, por ahora, 7, que es un número como otro cualquiera, pero elevado si hablamos de música sin orquestas de por medio. Sobre el apellido Da Silva carezco de noticias, aunque lo que más me interesa de ellos son, también por ahora, estos más de seis minutos locuelos titulados Los Santos.

6 de mayo. SED

La canción de las 14:33. La inesperada playa de mayo me impidió compartir música. No hice empeño alguno, sol y bacalao mediante, por evitarlo. Regreso a la rutina y, contrariamente a lo que se podría pensar, tengo sed. No de justicia, sino de canciones. SED en mayúsculas. Y, sin buscar, encuentro al canario Sergio Delgado. Me gusta mucho su forma de contar y cantar su historia de desamor. A ritmo de un pop esplendente como el sol marino que dejé allí.

2 de mayo. Time for T

La canción de las 13:58. Me convertiré, por un día, en multinacional. Y, además de imponer el mejor gobierno imposible, compartiré mi último descubrimiento, el que me está volviendo tarumba a esta hora del mediodía. Se llaman Time for T y está liderado por un portugués llamado Tiago Saga y varios ingleses a los que conoció en Brighton. Comparten músicos y vidas con mis amigos de Club del Río, o sea que ya sabéis qué pasa exactamente con los amigos de mis amigos. Espectacular es poco para definir como suena esta gente. Compruébenlo.

1 de mayo. Los Estanques

La canción de las 12:08. Celebro el Día del Trabajo no trabajando y eso no ha sido demasiado habitual en mi vida. Lo disfruto escuchando, de rabo a cabo, el nuevo disco de Los Estanques. Una obra imposible de definir, si acaso flipante, psicodélica, cañera, progresiva, tecno, pop, clásica; brillante al cabo y especialmente al fin. Si Efeméride ya fue una de mis canciones del año pasado, este disco parido por el inclasificable Íñigo Bregel conserva, e incluso mejora, todo lo que apuntaba aquella joyita propia de Cánovas, Adolfo, Rodrigo y Guzmán. Podría haber escogido cualquier canción de su tercer y nueva entrega, pero decido compartir este Desde ahora hasta el final, muy diferente a todas las demás, donde se me aparece La Casa Azul en clave de fa muy sostenido.

29 de abril. El Pardo

La canción de las 15:40. No es la primera vez y estoy deseando que no sea la última. Me pasé de catastrofista y no fue para tanto. O casi. Volví a perder, como hago en todas las elecciones desde que tengo uso de voto, pero acabé la noche con sonrisa desnatada tirando a sonrisa entera. Y pensé, claro, en música. No es la primera, tampoco para esto, en que un grupo llamado El Pardo, ahora ya tristemente desaparecido, me salva a la hora de buscar canciones con referencias políticas. Raúl Querido, su líder, tiene bastante de genio. Lo demostró en su imperdible Un yerno ideal, dedicada a quien todos sabemos. En aquel mismo disco de hace un par de años, me topo ahora con una canción llamada Pdrsnchz, igualmente evidente e imprescindible. Querido también se pasó por aquí con su nuevo proyecto, Caliente Caliente. Un superviviente de la genialidad, vamos. Como Pedro.

26 de abril. Carolina Durante

La canción de las 14:11. Pues, por extraño que parezca, hasta hoy los Carolina Durante no habían sacado ningún disco al mercado. Cientos de grupos conozco que con cuatro o cinco largos editados no han hecho un pelotazo como el ya imprescindible Cayetano. Escucho “El Año”, otro sopapo punk de dos minutos y medio, y me reafirmo en lo escrito después de saltar con ellos en el último Ebrovisión: Diego canta en mayúsculas. Allí, en la añorada Miranda, el entrañable Martín Barreiro, el mejor de los hombres del tiempo en TVE, salió al escenario a cantar con la chavalada. La respuesta del grupo no tiene desperdicio: “Lo dicen en los telediarios / lo dice Martín Barreiro / se viene la hostia del año / como no nos estemos quietos”. Al revés, justo, de lo que pasará el domingo por la noche.