Fran Ocete

La canción de las 18:05. No me acostumbro a que, de cuando en vez, me escriban músicos contándome lo que están haciendo. Ilusión a raudales me hace el asunto. Por ejemplo, hoy mismo me escribe el almeriense Fran Ocete, a quien conocí en muy virtuosas bandas granadinas como Pájaro Jack, Brío Afín o Dolorosa, felizmente habituales de este modesto blog de música e ilusiones. Ahora, Fran canta en solitario y se presenta con este brillante Haciendo lo que puedo. Vamos, lo que el resto, pero con talento. Y, como ya he escrito alguna que otra vez por aquí, qué bien suena ese acento andaluz, natural, en las canciones.

Somos Fabricantes

La canción de las 17:45. Pocos nombres más brillantes, originales y redondos para llamar a un grupo. Cuentan los integrantes de Somos Fabricantes, Iván, Anna, Álex, Eliecer y Consi, que formaron una banda porque un día decidieron pasar de ser espectadores a subirse al escenario. Os los presento, para colmo de bienes, con una pieza cuasi instrumental, declamada y no cantada, porque es así, solo así, con el mayor de los respetos, como hay que introducirse en el sagrado mundo del rugby.

Papaya Club

La canción de las 19:17. Hacen buena música en Granada. Disponen de un selecto muestrario, aunque nunca me había tropezado con una banda de allí que hiciera pop elástico; bueno, ni de Graná ni de ningún otro sitio. Los componentes de Papaya Club dicen que hacen eso y quién soy yo para llevarles la contraria. Escuchad este Dolor pensativo y veréis cómo se estira. Decidme si hay mejor descripción posible. Yo digo no.

Wisemen Project

La canción de las 18:16. Como no soy de bailar, tampoco soy de bailar en casa. De beber, a veces sí, aunque con mesura. Es una pena, porque a falta de, especialmente, edad y también, de garitos abiertos, este Fighting Fire es un temarraco del mejor dance del momento. Lo hacen dos DJs valencianos que atienden al nombre de Wisemen Project. Sabios, efectivamente, son un rato.

Yarea

La canción de las 11:37. Increíble lo de Murcia, amiguis. En mi búsqueda diaria de buena y nueva música nacional puse en Spotify “No Murcia“, por aquello de no monopolizar la producción. Y en esto, encontré a una joven que se hace llamar Yarea y que nació en Bilbao a finales del siglo pasado. Respiro tranquilo. Leo algo más de ella y, ¡no!, “murciana de adopción“, cuentan por ahí. Me rindo. En Murcia se hace más música que en cualquier otro lado. Lo acepto y lo asumo. Desde dentro, como este fenomenal tema de Yarea.

Ana Cano

La canción de las 19:07. De la unión de una buena voz, femenina como casi siempre últimamente, y unas guitarras rockeras suelen salir cosas notables. Ejemplo para esta tarde lluviosa esto de Ana Cano, joven murciana, también como casi siempre últimamente. Sigo sin explicarme que dan por allí de comer para que florezca tanta música. Prefiero respirar, canta Ana. Y yo, aunque sea sin cantar.

Jack Bisonte

La canción de las 19:27. Quien tuvo, retuvo. La excepción a la regla era yo jugando al baloncesto, cuando mis piernas no daban a basto con lo que el cerebro les ordenaba. Pero la regla es, por ejemplo, Jack Bisonte, el dúo formado por Miky Lagoona y Carlos Amelivia. Tan brillantes hace unos añitos en aquel formidable We don’t hate. Igual, o más, en este novísimo Blue Hydrangea. Elegantísimo pop hecho aquí al lado con la sutileza de allí lejos.

Compro Oro

La canción de las 18:33. Hubo un tiempo en el que las calles de mi barrio se llenaron de tiendas de Compro Oro. Ni siquiera ellas pudieron hacer frente a la maligna invasión de las apuestas, aunque alguna queda en pie. Hubo un tiempo en el que en las radios y en las teles sonaban, sobre todo, rumbas y flamenco del fácil. Ni lo uno ni lo otro me llamó nunca la atención, aunque ahora reconozco el valor de tratar de rememorarlo. Eso hacen, con indudable talento, los almerienses Compro Oro.

Drexler + Mon Laferte

La canción de las 13:20. Santificaré la extraña fiesta añadida rompiendo, por un día, la tradición de compartir novísima y espléndida música nacional. Volví ayer al cine y no supe por qué tardé tanto en regresar. Pocos lugares más seguros; ninguno más mágico. No hay casi nadie en el mundo que me conozca tan bien como Cesc Gay. No hay nadie en el mundo que, sin conocerme, sepa tan bien quién soy. Si no, no entiendo cómo sus obras conectan de esta forma conmigo. Su última, y breve, película, de nombre Sentimental, es espléndida. Como las anteriores. Y se cierra con esta maravilla que hace unos cuantos años recetaron el siempre magnífico Jorge Drexler y la no menos brillante Mon Laferte. Feliz.

Xenia

La canción de las 15:22. Crecí en los ochenta, pero solo de tamaño. Solo a finales de la década empecé a disfrutar de la música. Por eso, todo lo que ahora me hace regresar a aquellos años de sintetizadores molones y entonces desconocidos, me engancha. Por ejemplo, esto de la jovencísima valenciana Xenia.