La canción de las 15:36. Aquel Xiprer de Joan Colomo que compartí hace casi 8 años ya, resuena de cuando en vez en mi cabeza. Y siempre que mi aleatorio mentiroso la selecciona, me sale una sonrisa. Tiempo después, regreso al barcelonés de Sant Celoni y el feliz encuentro coincide con nuevo material. Esta Canço animada es diferente, con todo lo bueno que eso significa. Disfruten. Y sí, es una orden.
La canción de las 15:44. Ideologías aparte, muy aparte incluso, aplaudo fervientemente al responsable cultural de la Comunidad de Madrid que ha ideado la segunda entrega del programa Sesión Vermú, que lleva a cantantes y grupos habitualísimos de este blog de música e ilusiones por diferentes municipios de este artificial engendro llamado Comunidad de Madrid. Prácticamente todos han pasado por aquí, a muchos ya los he visto, y en casi todos los casos no me importaría repetir, e incluso hay dos o tres nombres en la lista que de nada me sonaban. Es el caso de Riverboy, el proyecto sevillano liderado por Carlos Yáñez, que cultiva esa psicodelia que tanto gusta por allí. Bebed de La Fuente y comprobaréis, como yo, que sacia la sed.
La canción de las 15:34. Todo lo que viene de la gente que estuvo junto a Deu Txakartegi en aquel maravilloso invento llamado We Are Standard, luego WAS, me interesa. Todo. También este último invento del calvo de los dos guitarristas del grupo vasco, Juan Escribano. Aquí se ha aliado con la poetisa y rapera murciana Laura Sam para cantarnos lo que todos suponemos: Nadie nada.
La canción de las 14:47. Desperté ofuscado, pero sentimental. Localicé una canción de un tal Álex Granero, un chaval que, en su perfil de Spotify, cuenta literalmente: 21 años. Cantante, compositor, productor y jugador profesional de baloncesto. Me llamó la atención todo, pero lo que más, claro, eso último. Me pasé un buen rato buscando en Google ese anhelado enlace que me explicara la relación entre el cantante y el deporte de la canasta y que saciara mi enfermiza curiosidad. Me imaginaba a Álex como un buen base prometedor de Estudiantes. Pero no encontré nada. Regresé a su perfil y me fijé en una segunda línea que en visión original había descartado: Lo último es mentira, decía. Desperté, como decía, ofuscado, sentimental y, por lo que se ve, despistado. Pero por este Te quiero muchísimo, la aventura mereció la pena.
La canción de las 11:28. Estuve tentado de compartir algo más oscuro y sesudo, pero el sol dominical entraba tan directo por mi ventana que modificó mi intención. La joven tinerfeña Pat Llombet, abogada de formación, decidió opositar a una plaza en un juzgado de provincias y a ganarse la vida con la música. De lo primero, no tengo noticias. De lo segundo, claramente, hay opciones. Si te encuentro es buena prueba de ello.
La canción de las 14:20. Escucho hablar bien de Guineu y, como buen explorador de la música que soy, busco y encuentro. Oigo y empiezo a hablar aún mejor. Aida Giménez es de Terrassa y canta en catalán. Bien sabéis que eso no es ningún impedimento para formar parte de este modesto blog de música e ilusiones, más bien al contrario. Aida y su grupo hacen eso que se llama indie pop y lo hacen francamente bien. Podría escoger cualquiera de las 8 canciones de su nuevo trabajo, pero este Ningú al volant , cuyo título no hace falta ni traducir, me vale perfectamente como descripción empírica de lo que nos rodea.
La canción de las 14:53. Hoy no podía ser otra. Regresa el grandísimo Ángel Stanichtras tres largos años de profundo silencio. Y eso es fiesta. Lo hace con El volver y es él. Canta a Kobe Bryant, al pin parental, a la trinchera infinita, al récord de la hora… Costumbrismo fetén. Fue dura la espera pero, por fin, sonó el bendito despertador.
La canción de las 14:29. Lo primero que vi en televisión, blanco y negro, of course, fue Los payasos de la tele, con los mayores de la dinastía Aragón sacando sonrisas a los más pequeños. Crecí divirtiéndome con Ni en vivo ni en directo, la mejor ocurrencia de Emilio Aragón, al que después abandoné. Que los Aragón son una familia musical no se discute. Me descubre una adorable compañera de trabajo a tres hermanos, Gonzalo, Alonso y Rodrigo, y a un sobrino, Punch, que conforman Alarmantiks! Su recientísima Canción de ciencia ficción suena al buen rock que se hace ahora.
La canción de las 15:56. Parece coherente llamarse Paco, apellidarse Moreno y apostar por hacer la “auténtica rumba de ahora” (sic). De todo tiene que haber en la viña de quien sea, incluido un granadino de hoy, del mismísimo siglo XXI, que suena como si Los Panchos originales no hubieran muerto jamás. Eso sí, da gusto escucharle. Las cosas como sean.
La canción de las15:22: A veces no me acuerdo ni yo de lo que he compartido por aquí, o de lo que he dejado de compartir, como para exigírselo a mi legión de seguidoras. Pero sí, hace ya unos cuantos años me di cuenta que el castellonense Juan Fortea era un músico fuera de lo normal. Me encanta comprobar cómo el paso de los años ha hecho mejor a Junior Mackenzie. Y yo tampoco entiendo por qué no lo conoce más gente. Ellos se lo pierden. Yo seguiré predicando.