RATA

La canción de las 13:36. Pocas cosas me gustan menos que las ratas. Las de cuatro patas, especialmente, aunque también las de dos, y si tienen tupé rubio, mucho peor. Félix Esteban y Daniel Sabater se han pasado a la moda de dúo, batería y bajo principalmente, que tanto se estila ahora. Yo también pensaba que sí es un señor título para una canción adictiva.

Oreiana

La canción de las 13:55. Hay dos tipos de personas: las que tienen sus pastillas en la cocina y las que las guardan en el cuarto de baño. Yo, para variar, soy las dos. A falta de vitaminas que echarme a la boca, tiro de lo nuevo de Oreiana y la consecuencia no puede ser más feliz.

Guille Galván

La canción de las 14:04. Ayer, a media tarde, en ese lugar maravilloso que es la Plaza Mayor de Cáceres, en espera de felices reencuentros, me llegó al móvil el notición del mes: el grandísimo Fabián D. Cuesta regresará en breve a esto de los discos y los conciertos. Hoy, ya de vuelta y cansado, detecto el aroma a Fabián en lo primero que Guille Galván se ha atrevido a cantar en solitario. Autor de algunas de las mejores letras y de las músicas más bellas en los imprescindibles Vetusta Morla, Galván se lanza preguntándose en qué momento dudó de ti. Si alguien sabe, por favor, que levante la mano.

El diablo de Shanghai

La canción de las 13:45. Yo ya os lo dije pero, como acostumbráis, no me hicisteis ningún caso. Recién pasada la pandemia compartí por aquí algo, muy punk, de El diablo de Shanghai, la chavalada de Barcelona comandada por Juan Trias de Bes. Pues, escuchadme lo que os digo, que es gratis: su nuevo disco, Testamento se llama, es tan apabullante como original. Aporto como prueba indeleble de semejante información los nueve minutazos con los que acaban semejante barbaridad. Tierra trágame, pero antes déjame disfrutar un rato más de estos tipos.