La canción de las 13:08. Las canciones del malagueño Rafa Toro son brillantes, más o menos como el solazo que tengo ahora misma encima de mi cabeza. Y yo sin enterarme hasta ahora. Es lo que pasa cuando la hoja no te deja ver la rama. Como para ver el árbol y ya no digamos el bosque. Recuperaré, en vena, el tiempo perdido y colaboraré, en mi modesta opción, para seguir mostrando lo que a mí me emociona. Malo ha de ser que no contagie.
